18 mayo 2009

El funcionario poeta

Era una noticia esperada, pero igual duele. No es pena, o tal vez sí. Fue uno de los primeros.

Mario Benedetti ha muerto.

Escribo mientras suena su voz en youtube y no sé qué escribir. He leído sus poemas, he recitado y cantado sus poemas. Leí La tregua (acaso la novela más gris de toda América Latina) hace ya 10 años. No recuerdo mucho de ella. Me gustó, eso sí.



Leí en Denia Primavera con una esquina rota y me abrió los ojos a una realidad que apenas conocía. ¿Cómo se atrevieron? Mis simpatías por Amnistía internacional vienen de entonces.

Cuando pedí en mi librería de siempre un libro de cuentos me dieron La muerte y otras cuestiones. Lo he releído un buen puñado de veces, y siempre me conmociona Escuchando a Mozart.

Hace unos 20 minutos he vuelto a teclear en youtube Padrenuestro Latinoamericano. He escuchado las palabras llenas de amor y de lucha resonar en una plaza de Cuba. ¡Qué gran poema!

Entonces no sabía que había muerto.

No es pena, es rabia.

He leído 2 veces los volúmenes Cuentos Completos, editados por Alfaguara. Forma parte de mis años de universidad.

Es tarde. No sé ni qué decir.