11 noviembre 2009

Al abordaje

Hace casi un año, en noviembre de 2008, escribí un post sobre la piratería en Somalia. Hoy el asunto vuelve a ser noticia. Y sigo pensandolo mismo que entonces. Copio y pego.


En el fondo, no son culpables. En última instancia se ven obligados por las situación de su país. En el fondo.

Los piratas somalíes son estos días portada de todos los medios de comunicación, debido al secuestro del Sirius Star, un superpetrolero que transportaba dos millones de barriles de petróleo a Estados Unidos. Con éste ya van 39 secuestros en 2008, entre ellos el de un barco español, el Playa de Bakio. Todos se han solucionado mediante el pago de rescates, más o menos reconocidos.

Es conveniente ir más allá de la pura noticia.

Hoy día los piratas ya no son españoles ni ingleses: pertenecen a naciones del Tercer Mundo. Indonesia, Malasia y, en especial, Somalia ocupan los primeros puestos en piratería. Somalia es un estado fallido, una tierra sin ley. El gobierno apenas es capaz de controlar la capital, los señores de la guerra campan a sus anchas y las milicias islamistas ganan terreno día a día (su última atrocidad fue lapidar a una niña de 14 años). En estas condiciones, la piratería es un lucrativo negocio. Frente a los niños famélicos, las mujeres secas y los campos yermos, los piratas viajan en coche, tienen teléfono móvil y viven en casas. Todo, gracias a los 20 millones de euros que este año han cobrado en rescates.

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Los piratas no son, al fin y al cabo, antiguos pescadores que han cambiado las redes por metralletas. El hambre apura. ¿Será muy osado compara a estos piratas con Robin Hood, que robaba a los ricos para dárselo a los pobres?

La solución, según el ministro de Interior somalí, es dejar de pagar recates. Se equivoca. La solución es mucho mas compleja, casi imposible. Lo que hay que hacer es intentar que Somalia no sea un infierno, que se convierta, de verdad, en un Estado.

Hay que crear un gobierno fuerte, hay que acabar con las milicias islamistas; hay que conseguir que la esperanza de vida sobrepase los 47 años, que la tasa de mortalidad infantil no sea de 100 cada 1000 (en España es de 4 cada 1000); que los analfabetos no sean 7 de cada 10 habitantes. También , por supuesto, hay que abastecer de comida a los somalíes, hay que proporcionarles una sanidad digna, un techo. Hay mucho por hacer. No toda la culpa es del gobierno ni de las milicias, pero son parte del problema.


Hasta que Somalia, y otros países, no prosperen, habrá piratas. A Occidente le interesa una Somalia desarrollada. Aunque sea por puro egoísmo.


Como siempre, El Roto acierta de pleno.

10 noviembre 2009

La vida después del Muro, por Isaac Rosa

“Todo lo que nos decían del comunismo era mentira; pero lo peor es que todo lo que nos contaron del capitalismo era verdad” -Chiste popular en los países ex socialistas

Que la historia la escriben los vencedores se comprueba de nuevo estos días, con las celebraciones por los veinte años sin muro. Salvo alguna encuesta que muestra la decepción de los ciudadanos del antiguo bloque socialista, echo de menos, entre tanto entusiasmo unánime, un debate a partir de una pregunta elemental: ¿Estamos mejor desde que desapareció el mundo comunista?

La sola pregunta ya parece sospechosa. Porque si el comunismo murió hace veinte años, lo que no desapareció es el anticomunismo, que marca hoy las conmemoraciones. Lo habitual ante esa pregunta es que, después de tirarte a la cabeza un “libro negro”, te sacudan con otra pregunta: “¿Acaso preferirías vivir en la antigua URSS?”. No, yo no querría. Pero si fuese ruso y la alternativa fuese la actual Rusia, me lo pensaría.

¿Ha mejorado la vida en los países ex socialistas? No lo parece, si atendemos a los indicadores y las encuestas. Más bien al contrario: no han dejado de crecer la miseria, la desigualdad, la enfermedad, la inseguridad y la violencia; y a cambio la democracia no ha avanzado mucho. Viven mucho mejor unos pocos, sí, pero la mayoría quiere algo más que libertad para comer, y ni ésta abunda. Aunque siempre pueden consolarse con la versión oficial: la culpa del fracaso es del propio comunismo, no del capitalismo.

¿Y a este lado del muro? ¿Estamos mejor? Pues tampoco. No sólo fallaron los sueños de paz y prosperidad eternas. Además perdimos el contrapeso que suponía la existencia del mundo socialista, en tanto que posibilidad. Sin él, los Estados no ven tan necesario asegurar bienestar y empleo, ni avanzar en unos derechos y una libertad que ya no tienen espejo en que mirarse.

Isaac Rosa, Público, 10-11-2009

09 noviembre 2009

El asesino difuso

Muchas personas conocen a alguien que se ha suicidado. Sin embargo, pocas o ninguna de estas tragedias aparecen en los medios de comunicación. El silencio es absoluto.

Existe una norma no escrita de ocultar los suicidios. Incluso en el caso de personas conocidas se intenta, con sutiles juegos de palabras, que el lector o espectador no sepa la causa del fallecimiento. ¿De qué murió la hermana de la princesa de Asturias? ¿Y Andrés Montes?

Se cree que al informar sobre un suicido se produce un efecto llamada, y los lectores o espectadores con tendencias destructivas llevan a cabo sus ideas. Este criterio se funda en estudios de los años 90. Si se hiciesen ahora, quizá el resultado fuese diferente. Cuando se comenzó a informar de la violencia de género de manera seria (cuando se desterró la expresión "crimen pasional"), también algunas voces alertaron del efecto contagio. Parecía que había más muertes que nunca, y lo que sucedía era que por fin la gente conocía la trágica realidad de muchas familias. Hoy se ha demostrado que la información reduce la tasa de asesinatos.

Lo mismo ocurre con el suicido. No se cuenta, no se sabe, no existe. Pero, en España, cada año mueren más personas por suicidio que en accidentes de tráfico. En 2007 se quitaron la vida 3.263 personas; las carreteras se cobraron 2.741 víctimas.

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Son más de 3 mil familias que guardan un secreto, una vergüenza. Antes no podían enterrar a sus muertos en los cementerios, hoy no se habla de ellos, no se dice qué les ocurrió. Pero quizá ver el nombre de su hijo, su padre o su abuela en el periódico les aportase cierta paz.

Existe otro dato que se ha interpretado de forma incorrecta. Se suele decir que tiene un buen sistema político pero allí hay demasiados suicidios, y culpan al clima, a las horas de oscuridad... Pero lo cierto es que en cada continente, en cada grupo de países con lazos económicos, religiosos, políticos y culturales, la mayor tasa de suicidios se da en el estado más avanzado. En Europa Occidental es Suecia; en Asia, Japón; en Latinoamérica, Chile; en Europa del Este, Bielorrusia.

A mayores comodidades, mayor tiempo para el ocio, más hastío. Si luchas por sobrevivir, por comer una vez al día, no tienes tiempo para pensar en el sentido de la vida.

Pero este tema todavía es tabú. Quizá el que más claro ha hablado del tema sea Shakespeare. Miles de veces se ha recitado el famoso monólogo de Hamlet, "ser o no ser". El soliloquio no es otra cosa que un debate sobre el suicidio. La conclusión es que el personaje se mataría de no ser por la incertidumbre del posible más allá. Y aquí surge la pregunta: si los creyentes tienen fe en un más allá mil veces mejor que el más acá, ¿por qué vetan el suicidio? ¿no deberían suicidarse en masa?

Es necesario un debate abierto y sin prejuicios sobre el tema. Puede que así se salven algunas vidas.

Chantaje

Los periódicos deberían llevar un cintillo que dijese: “Leer noticias perjudica gravemente la salud. Las consecuencias más frecuentes son irritación, depresión, irascibilidad, y taquicardias”.

Ayer me fui a dormir muy enfadado (y no es nada bueno). Después de un interesante fin de semana, la lectura de periódicos me dejó hecho nos zorros. No sólo por las noticias -o no noticias- en sí, sino por el tratamiento, el enfoque, las mentiras, las omisiones. Lo único que puedo leer con cierto placer son los suplementos literarios, y no siempre.

Pero voy a centrarme en “lo que preocupa a todos los españoles”: el Alakrana.

Al final, va a resultar que el PP tiene razón: el Gobierno no está gestionando bien el secuestro. Ha cedido al chantaje de los piratas y va a devolver a su país a los 2 somalíes detenidos (por cierto, esto 2 tipos no suelen ser presentados como presuntos piratas sino directamente como piratas; hemos visto vídeos de uno de ellos esposado mientras lo metían en un furgón; hemos visto fotos de otro entrando en la ambulancia: ¿por qué ellos sí y los miembros del PSC y CiU no?).

Yo tenía entendido que los gobiernos no ceden a las peticiones de terroristas. Recuerdo que el PP montó una buen bronca a cuenta de la huelga de hambre de Iñaki de Juana Chados. Recuerdo que Aznar no aceptó las exigencias de ETA cuando secuestró a Miguel Ángel Blanco. ¿Han cambiado la política sin informarnos? ¿O sólo será por esta vez?

Supongo que las presión de las familias ha sido insoportable. Las mujeres dieron una vergonzosa rueda de prensa el viernes en la que llegaron a dar órdenes y amenazar al Gobierno. “Quedan 2 días. Pónganse a trabajar”, dijo la portavoz, con aire chulesco. Después exigió a los partidos políticos que trabajasen juntos y amenazó con responsabilizarles de lo que pudiera pasar a la tripulación (a la parte española, se entiende, el resto de marineros no valen una línea).

Mañana, estas mujeres serán recibidas por el presidente de la Audiencia Nacional. Primero fue el padre de Mari Luz cortés, después los de Marta del Castillo, luego Jesús Neira y ahora ellas. Parece que si la vida te golpea te mereces, por lo menos, que te reciba en audiencia el Rey. Yo quiero hablar seriamente con el ministro de Fomento: el autobús amarillo llega tarde muchos días. ¿Qué Pepiño Blanco no me devuelve las llamadas? Qué vergüenza.

Pues eso. Qué vergüenza.

Y paso por alto que el barquito estuviera pescando fuera de sus aguas.

(Qué poco me gusta escribir enfadado)

02 noviembre 2009

Bertrand Russell

Gran parte de las dificultades que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes, llenos de dudas.

01 noviembre 2009

Cuatro rabias y una sonrisa

1.-
La cumbre europea de esta semana, digan lo que digan los medios, ha sido un fracaso. El euroescéptico y derechista Vaclav Klaus ha logrado no firmar la Carta de Derechos Fundamentales. A cambio, ratificará el Tratado de Lisboa. Llevaba meses vacilando a la UE y ha conseguido reír el último.

También dicen que se ha logrado un acuerdo en la lucha contra el cambio climático. Falso. El plan era decidir cuánto dinero dar a los países del Tercer Mundo para que vigilen y reduzcan sus niveles de contaminación, y cómo repartir las aportaciones. Al final han quedado en que cada país aporte lo que quiera. Vergonzoso.

2.-
Lo de Afganistán es cada día más sangrante. Ahora resulta que en la segunda vuelta sólo hay un candidato. La semana pasada un asesor del gobierno me dijo que confiaban en la legitimidad de estas elecciones. Dan ganas de llorar.

3.-
¿Qué decir del "mapa de la corrupción"? Quizá deberíamos resetear España. Pero, por favor, cambiemos de sistema operativo, que éste ha dado muy malos resultados.

4.-
En un editorial sobre los detenidos por corrupción en Catauña, dice El Mundo: "Tienen derecho a la presunción de inocencia y a un trato humano, lo que hace discutible incluso que tengan que acudir esposados al juzgado". ¿Cuál es la diferencia entre los arrestados en la operación Pretoria y los presuntos asesinos de Marta del Castillo? Supongo que la misma que hay entre un imputado y un acusado: El dinero del que se sienta ante el juez.

5.-
Acabo de ver Alejandro y Ana (lo que España no pudo ver del banquete de boda de la hija del presidente). Genial. Se puede ver aquí.

28 octubre 2009

Afganistán: What are why fighting for?

No lo consiguió Alejandro Magno. Tampoco las tropas soviéticas... Afganistán ha vencido a todos los los ejércitos a lo largo de su historia. El último llegó al país en 2001, tras los atentados de Nueva York. Las tropas estadounidenses acabaron con el gobierno talibán y la ISAF, compuesta principalmente por tropas europeas, trata ahora de reconstruir el país.

Pese a haber perdido decenas de soldados, el Gobierno no se cuestiona la presencia de España en Afganistán.

Dice Luis Montes Martínez, asesor del Ministerio de Exteriores:
"La seguridad no se juega exclusivamente dentro de las fronteras, sino que tiene un componente global. Lo que pasa en el otro extremo del mundo puede tener influencia en Madrid o Londres. Por lo tanto, como actor responsable, España tiene que contribuir con sus socios a estabilizar un país que ha generado una profunda inestabilidad en el ámbito internacional".

La estabilización no es fácil. Como explica un militar español, en un mismo barrio de Kabul hay que ayudar a una familia, separar a dos miembros de tribus enfrentadas y repeler un ataque de la insurgencia.

Pero los verdaderos enemigos son la corrupción, el analfabetismo y la pobreza. Buena parte del gobierno tiene lazos con el narcotráfico, el 40 por ciento de la población no sabe leer ni escribir y el salario medio de un funcionario son 50 euros al mes.

En palabras de José Francisco Gan, coronel del Mando de Adiestramiento y Doctrina del Ejército de Tierra:
"Hay que enseñar a los ciudadanos medios de vida diferentes a los que les llevan a a delincuencia. No se puede pretender que alguien que busca comida se quede quieto en casa. Si el talibán le paga un dinero por engrosar sus filas, lo hará. Hay que darle una oportnudidad de desarrollo y hay que darle un trabajo. Pero no para un día... Hay que darle expectativas de futuro. Entonces habrá una oportunidad para el país".

Es la teoría, pero en la práctica algunos miembros del gobierno pagan por el alquiler de sus mansiones 10 mil euros al mes. Mientras, Sanidad gasta 8 euros por persona al año.

Adiós, soitu, adiós

Escribo sobre el cierre de soitu.es al ritmo de Bruce Springsteen y su No surrender (por mandato expreso del señor Pérez de Albéniz).

Escribo con tristeza, ira y buenos recuerdos. El final de soitu es una mala noticia para sus trabajadores, para sus lectores, para los que aún no lo conocían, para los medios en conjunto. Siguió la estela de ADN.es: informar de forma diferente al modo Cebrián o el modo Pedro J. Lo consiguió.

Pero el dinero manda y los banqueros se han cansado de gastar sin recibir. Por eso cierran.



He seguido soitu desde su embarazo, desde los deliciosos videos que colgaban mostrando el casting o la construcción del sitio. Cada mañana, el Descodificador era lectura obligatoria. Un post suyo sobre Dylan me hizo volver a escribir en el blog tras una temporada escaso d ideas y ganas. Después llené el reader con los rss de vida digital, del rumano residente es España, Gervasio, de cine... Ahora tendré que eliminarlos.

Al año de existencia, me hice usuario y comencé a enviar textos. Algunos los publicaron otros no.

Gané algo de dinero y recibí la satisfacción de ser leído y comentado por un buen puñado de personas (algunas más que aquí, en cualquier caso).

Soitu era la esperanza de trabajar un día en un medio diferente, abierto, libre. Más de una vez pensé ponerme en contacto con Gumersindo Lafuente y proponerle una serie de artículos sobre, por ejemplo, los retrones. No lo hice por vergüenza y miedo. ¿Aceptarían los lectores las bromas sobre la discapacidad?

Dentro de unos meses, Gumersindo volverá a sonar por la web, y traerá una nueva idea bajo el brazo.

Hasta entonces.

Larga vida a soitu.es

26 octubre 2009

Miedo

Uruguay sufrió una dictadura durante 12 años. A su término, como en muchos otros países, se firmaron leyes para proteger a los militares, policías, censores, torturadores... La dictadura daba paso a la democracia incompleta: sin examen de conciencia, sin justicia. En Latinoamérica las leyes tuvieron nombres tan reveladores como "Punto final y obediencia debida". Aquí en España, fueron más discretos: lo llamaron Transición.

Este fin de semana, los uruguayos han echado por la borda la oportunidad de reconciliarse con su pasado. Al mismo tiempo que las elecciones presidenciales, se votaba en referéndum la anulación de estas leyes. Los partidarios sólo han logrado el 48%, un porcentaje insuficiente.

Hoy, más de un general habrá brindado por el miedo de los uruguayos.

Creo sinceramente que el referéndum no ha salido adelante por puro miedo. Miedo al pasado, a resucitar fantasmas, a ver de nuevo caras que no se quieren ver, a la vuelta de las armas, a un nuevo golpe... El miedo es muy poderoso: Paraliza, atenaza, impide cumplir los sueños, impide vivir.

Es fácil criticar el comportamiento de los uruguayos desde el otro lado del Atlántico. Pero no hay que olvidar que en España tampoco ha habido examen de conciencia ni reconciliación, ni justicia. Manuel Fraga, Adolfo Suárez, Sabino Fernández Campo, Juan Carlos de Borbón... Son sólo algunos de los "notables" que se merecen un juicio o, como mínimo, una confrontación con su comportamiento durante la dictadura.

¿Qué sucedería si aquí se votase algo similar? ¿Querrían los españoles juzgar a toda una generación política y cultural? ¿Querrían revisar ese cuento de hadas llamado Transición y comprobar que no todo fue tan bonito, sino se usó el miedo a una nueva Guerra Civil (vamos, a un nuevo derechazo) para imponer una Constitución?

Pues pasaría lo mismo. Nada.

La derecha rancia votaría no a conciencia, pero buena parte de la sociedad votaría no por miedo.

Ojalá me equivoque.

22 octubre 2009

La telebasura (y la política, y tantas otras cosas) según Iriarte

Siempre acostumbra hacer el vulgo necio
de lo bueno y lo malo igual aprecio.
Yo le doy lo peor, que es lo que alaba.

De este modo sus hechos disculpaba
un escritor de farsas indecentes;
y un taimado poeta que lo oía,
respondió en los términos siguientes:

Al humilde jumento
su dueño daba paja, y le decía:
Toma, pues que con eso estás contento.
Díjolo tantas veces, que ya un día
se enfadó el asno, y replicó: Yo tomo
lo que me quieres dar; pero, hombre injusto,
¿piensas que sólo de la paja gusto?
Dame grano, y verás si me lo como.

Sepa quien para el público trabaja,
que tal vez a la plebe culpa en vano,
pues si en dándola paja, come paja,
siempre que la dan grano, come grano.

Moraleja:

Quien escribe para el público, y no escribe bien,
no debe fundar su disculpa en el mal gusto del vulgo.

20 octubre 2009

Afganistán, segundo round

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El pie de esta foto dice que estos hombres son -de izquierda a derecha- Kai Eide, el enviado de la ONU para Afganistán, el senador estadounidense John Kerry y Hamid Karzai, presidente de Afganistán. Es una forma de verlo. Otra forma sería decir que John Kerry es el enviado de la metrópoli a la colonia, o de la casa matriz a la filial, que Karzai es su títere y que el enviado de Naciones Unidas tiene como función acallar a la opinión pública (cada vez más silenciosa, por cierto).

Se han juntado en Kabul para anunciar que sí, que habrá segunda vuelta en las elecciones presidenciales. La primera ronda, en agosto, costó 160 millones de euros, movilizó varios miles de soldados, y dio pie a los talibanes a matar a decenas de conciudadanos en la "fiesta de la democracia" y a cortar los dedos manchados de tinta de algunas personas (¿incautos, ingenuos, valientes?) que habían votado. Todo para nada. Karzai, como era previsible, manipuló los resultados. No ganó por mayoría absoluta, sino que se quedó en un insuficiente 48%. Y aún esa cifra resulta difícil de creer.

El 7 de noviembre los afganos tendrán que elegir de nuevo: arriesgarse a morir para dar su voto a unos políticos enriquecidos gracias a sus relaciones con mercenarios y narcotraficantes que, además, firman leyes que legalizan la violación dentro del matrimonio o quedarse en casa. Nada les garantiza que no se vaya a repetir el pucherazo. De hecho, el antiguo enviado de la UE para Afganistán no tiene duda que se el fraude se repetirá.

Yo lo tendría bastante claro:

Unos tipos invaden el país, desmembran el gobierno y el ejército, juegan con las amistades y enemistades de las tribus para lograr una volátil estabilidad, hacen escasos esfuerzos para sacar a los ciudadanos de la pobreza, no hacen nada para ayudar a las mujeres (ayudar de verdad, no hacerse fotos con ellas), montan unas elecciones que pocos quieren, tardan en reclamar los resultados por el miedo al qué dirán y, después, pretenden montar la farsa de nuevo.

Si yo fuera afgano, el 7 de noviembre haría lo usual: sobrevivir.

08 octubre 2009

La muerte en Herat

Es tan obvio que se nos escapa. O queremos que se nos escape. Es el peligro de aceptar la realidad sin preguntar su porqué, de creer a los medios -con su hábil utilización de palabras e imágenes- sin dudar de lo que nos cuentan.

Cuando caemos en la cuenta, todos decimos: "pues es verdad". Pero a veces es demasiado tarde.

Aquí algunas puntualizaciones que viene bien recordar:

  • La muerte de un soldado es una tragedia, pero no debe ser portada de informativos. Un soldado no vale más que un obrero de la construcción. Hoy hemos sabido que ayer falleció un trabajador sin contrato en Valencia. Se cayó del tejado del chalet donde trabajaba. Hoy, como mucho, ha sido publicado en un breve o en una noticia de 20 segundos en los informativos (y no en todos).
  • Lo de Afganistán no es una guerra: es una invasión. Estados Unidos lideró en 2001 un grupo de países occidentales, entraron a sangre y fuego en el país, acabaron con su gobierno, con su ejército y dijeron a los ciudadanos que iban a salvarlos de los talibanes. Como no podía ser de otro modo, muchos no quisieron ser salvados, o no de esa manera. El problema de fondo no es el fanatismo religioso, sino la pobreza (y de esto sabe bastante Ramón Lobo).
  • Parece que sólo el dolor hace ver la realidad. Ayer la abuela del soldado (¿por qué esa insistencia en repetir su nombre?) decía: "Le dijeron que iba en misión humanitaria y le llevaron a una guerra".
  • El Ministerio de Defensa condecorará al soldado con la Cruz al Mérito Militar. Su familia, recibirá una indemnización de 140.000 euros. El Gobierno redactó una ley en 2004 para dar este dinero a los familiares directos de los militares que pierdan la vida en el curso de una operación de mantenimiento de la paz o de asistencia humanitaria. Al albañil fallecido ayer, ¿qué le dará el Gobierno? Algunos muertos, por lo visto, merecen más consideración que otros.

La misión en Afganistán comenzó con 70 soldados. En breve habrá casi un millar. ¿Para cuando la retirada?

06 octubre 2009

Si lo piensas dos veces, te llamarán Bertolt Brecht

Todos hemos sufrido los efectos de la educación. Desde los 4 años, la escuela nos inyecta un sistema de pensamiento, unos modos de vida, una jerarquía de valores. A medida que avanzamos cursos memorizamos datos, fechas y nombres. Aprendemos historia, literatura, geografía. Los colegios públicos educan -se supone- en valores laicos y los privados en los fundamentos de la religión. A los 18 años somos clones. Lo aprendido en la niñez y adolescencia -y no me refiero sólo a la lista de los Austrias o la tabla de los elementos- ha calado en nuestra mente.

Como escribió José Agustín Goytisolo,
Trabaja niño, no te pienses
que sin dinero vivirás.
Junta el esfuerzo y el ahorro
ábrete paso, ya verás,
como la vida te depara
buenos momentos, te alzarás
sobre los pobres y mezquinos
que no han sabido descollar.
No es posible implantar la igualdad entre hombre y mujer si de pequeños cantábamos aquello de:
Lunes antes de almorzar,
una niña fue a jugar
pero no pudo jugar
porque tenía que lavar
Así lavaba, así, así,
Una vez terminada la educación oficial viene la deseducación. El que la quiera, por supuesto.

Y quizá descubramos que los moros no eran tan malos como decían,;que estuvieron 800 años en esto que ahora se llama España y no fue para tanto; aún más, que aportaron muchas cosas a la cultura y la ciencia, a la civilización. ¿Fue entonces positiva la Reconquista? Ay, asalta la primera duda.

Isabel la Católica expulsó a los judíos, dicen en la escuela. Claro, no eran españoles, piensa el alumno. Pero poco enseñan que este destierro acabó con la clase media y, a la larga, llevó al proverbial atraso de España y, si nos ponemos, a la Guerra Civil. Y su cruz sigue siendo el mayor honor que alguien puede recibir. Y Hitler era muy malo, pero Isabel muy buena...

La Guerra de la Independencia, ¿fue beneficiosa? Cada año celebramos sus batallas, y recordamos a los "héroes". ¿Pero no sucede ahora algo parecido en Irak? Ojo del escolar que se atreva a comparar a Palafox con Al Sader...

España fue un imperio, en sus territorios no se ponía el Sol. ¿Y nos debemos enorgullecer por ello?

La historia, lo sabemos, la escriben los vencedores. Pero la repiten como papagayos los maestros de escuela.

Cuesta trabajo deseducarse, liberar la mente de los corsés impuestos como verdades absolutas, repetidos a lo largo de los años por los medios de comunicación, la familia, el cine, la iglesia.

Yo intento deseducarme poco a poco: libro a libro, canción a canción, persona a persona. Lo que en un principio te parece de extremistas desfasados tiene sentido al poco tiempo, las revoluciones no lo son tanto y lo obvio es cada vez más dudoso.

Durante los últimos meses he leído libros que me han mostrado un mundo diferente al que nos venden; he visto películas que revelaban lo que no quieren que sepamos; he escuchado canciones que vuelven a apelar a la extinta solidaridad. Y los radicales son los que van a la raíz del problema.
Desinformación, de Pasual Serrano
Espejos, de Eduardo Galeano
Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano
La doctrina del
shock, de Naomi Klein

La corporación, de Mark Achbar
De igual a Igual, de León Gieco
Pequeñas aportaciones para ser más libre. Yo lo intento. Poco a poco. Me falta mucho. Pero ya estoy mejor.

26 septiembre 2009

Vuelve Pedro Guerra

Hace un rato, escuchando Spotify, me ha saltado uno de esos molestos anuncios con que bombardean a los que no pagamos por el programa. Para mi sorpresa, no ha sido de Bacardi, ni de una compañía telefónica ni de alguna película para adolescente hormonados.

Era Pedro Guerra. Él mismo anunciaba su nuevo álbum, Alma mía, volumen 1. Inmediatamente he pinchado en el banner y he descubierto que Pedro Guerra no está acabado. Después de 2 discos prescindibles y un disco en directo mal enfocado, ha decidido sentarse a solas con su guitarra y grabar las canciones que escuchó en su infancia. Boleros, zambas y coplas. Como dos extraños, La bien pagá, Ella. La música de nuestros padres y abuelos. La que nunca pasa de moda.

Sin embargo, parece que a la gente no le ha gustado mucho el anuncio... (ampliar fotografías)

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A mí, en cambio, me ha alegrado la mañana. Aquellos "nuevos cantautores" surgidos a mediados de los 90 no están del todo muertos. Ismael Serrano, Rosana, Javier Álvarez y el propio Pedro Guerra se convirtieron (casi) en iconos para una breve generación. Su éxito fue fugaz, su magnetismo se desvaneció, sus consignas -sobre todo las de Ismael Serrano- estaban ya caducas.

1999 fue un año crucial en este movimiento. Javier Álvarez publicó Tres, su disco de ruptura. El mensaje antibelicista había dado paso a canciones que fueron censuradas en las radios más comerciales. Una de ellas, Padre, comenzaba con un contundente verso -Soy pajillero, maricón y drogadicto- y terminaba gritando a los 4 vientos que su autor no creía en Dios.

Pedro Guerra giró hacia dentro de sí mismo y publicó Raíz. Los conciertos con guitarra quedaron atrás; era el tiempo de melodías y letras más complejas. Con Ofrenda, su paso adelante fue aún mayor. Quizá por mala conciencia, grabó dos discos muy parecidos a Golosinas; pero ya no había magia, ni novedad.

De Rosana poco puedo hablar. Me quedé en Lunas rotas. Pero Si tú no estás sigue siendo una de las canciones de amor más bonitas de los últimos tiempos.

Ismael Serrano me recuerda a uno de aquellos veteranos de la guerra del Vietnam que sufren estrés postraumático y ven Charlies por todas partes. Nació en el pasado, de alli no se ha movido. Una lástima. A pesar de todo, aún no soy capaz de escuchar su primer disco, Atrapados en azul. Demasiados recuerdos.

Quedan -a mi juicio- pocos cantantes interesantes en el panorama español. La vieja guardia -Aute, Serrat, Sabina- vive de homenajes y rentas. Aquellos grupos de la movida parecen más viejos que los Rolling Stones. Los nuevos no aportan nada interesante; el más joven es Nacho Vegas: tiene 35 años y lleva 20 en la música. La generación intermedia, con Loquillo y Bunbury a la cabeza, sí aporta canciones y discos interesantes de cuando en cuando.

En este contexto, el retorno digno de Pedro Guerra siempre bienvenido.

El 26 de octubre estará en la FNAC de Zaragoza. Supongo que tendré que trabajar. Esperaré a la gira oficial.

24 septiembre 2009

Propuesta para Ignasi Guardans

No tengo muy claro si quiero escribir este post. No me considero un quejica ni un "luchador por los derechos de los minusválidos" (a partir de ahora, retrones). Pero ayer surgió un interesante debate en el blog del Guionista Hastiado y me apetece contar aquí mi opinión. Además, la actualidad internacional me da sopor y no he leído ningún buen libro últimamente.

La cosa va de la ley del cine. Por lo visto, a su presidente se le ha ocurrido la brillante idea de introducir la discriminación positiva a la hora de repartir ayudas. En igualdad de condiciones, calidad y presupuesto, las películas con "responsable o directora" mujer tendrán "un plus" en la concesión de hasta un 50% más.

Es decir, Juan y Luisa quieren dinero para rodar una película. Las dos son igual de buenas -o malas-, las dos tienen presupuesto parecido y las dos son igual de fácil -o difícil- de rodar. La pasta va para la película de Luisa.

El debate ya está en la red. ¿Es necesaria la discriminación positiva hacia la mujer? Hay opiniones para todos los gustos, pero yo creo que en el ámbito del cine esta medida es prescindible (hay otros aspectos donde la desigualdad de la mujer es más patente, y su solución más urgente).

Pero no me voy a meter en este berenjenal. Prefiero proponer -si es que de algo vale proponerlo aquí- la discriminación positiva para los retrones.

Para acceder a la Universidad, el gobierno nos reserva un porcentaje de plazas; también lo hace en ciertas oposiciones. Creo que es una medida adecuada y, hoy por hoy, necesaria. Después de -literalmente- siglos en la oscuridad, viene bien un empujón para salir a la luz pública. Con un poco de suerte, dentro de 30 años podrán eliminarse estas medidas (igual que se lo están planteando en EE.UU. con los negros).

¿Cuantos retrones hay en el mundo del cine? Pocos, muy pocos. (Y el Langui no cuenta; si te interpretas a ti mismo, no actúas. El Goya no fue por su trabajo, sino por el hecho de ser retrón. ¿Se lo darán este año a Pablo Pineda?)

Este año voy a cursar un máster de guión de cine; lo imparte la UAB y es online. Antes de verano solicité las ayudas a estudios artísticos que otorga la Diputacón Provincial de Zaragoza.

A la vuelta descubrí que mi solicitud había sido rechazada porque no era presencial. Me acerqué a protestar y la respuesta que me dieron me dejó estupefacto. Mi curso era online y, por tanto, no tenía cabida. Les expliqué que, debido a mi minusvalía, no podía trasladarme fuera de Zaragoza; también señalé que las bases no especificaban que los estudios tuvieran que ser presenciales. Después de mucho insistir, admitieron que nunca se había presentado un caso similar y, por tanto, no estaba contemplado.

En resumen: hasta ahora ningún retrón había solicitado una beca para cursar estudios artísticos, y para uno que se presenta, lo rechazan porque va a estudiar de la única forma posible en este país en el que escasean las escuelas de cine.

Por tanto, creo que el Ministerio deberá plantearse dar un plus a los cineastas retrones. Ya va siendo hora de que alguien recoja un Goya en silla de ruedas (y será divertido ver al tipo que entrega el premio ayudarle a subir las escaleras).

Lo peor de todo -lo más significativo- es que ni se les ha pasado por la cabeza la posibilidad.

Así no avanzamos.

(Y ya vale de hablar de mí, que ya van dos
posts seguidos. En el próximo voy a subirme al carro de PRISA y criticaré al gobierno de Zapatero...)

16 septiembre 2009

Leonard Cohen: autobombo

La primera vez que escuché a Leonard Cohen fue en una película, El tiempo de la felicidad. Una de las hijas estaba obsesionada con una canción suya, Bird on the wire, y no se soltaba de uno de sus LPs, Songs of Love and Hate.

Esto fue en verano de 1997; en septiembre me compré un recopilatorio suyo. Allí estaban incluidas todas las grandes canciones de su primera etapa: Suzanne, Sisters of Mercy, So longMarianne, Who by fire?... Durante meses recorrí una y otra vez la tienda de discos Linacero para compar aquel álbum de la película. Pero allí no aparecía la canción. Encontré otros recopilatorios, más centrados en sus últimos años. Por fin, un día me compré un disco en directo. Me costó 3.000 pesetas, una barbaridad para mi economía de aquel tiempo. Es de los pocos discos de mi adolescencia que todavía me acompañan.

Con el paso del tiempo, descubrí que sus discos de 1988 y 1993 eran soberbios, a pesar de haber cambiado la guitarra por el sintetizador. Antes de tener una conexión decente a internet ya paseaba con frecuencia por Leonard Cohen files, la web más completa sobre el artista. Allí descubrí con horror que había actuado en Zaragoza años atrás, y que no tenía planes de volver a la carretera. Internet me proporcionó también la posibilidad de descargarme directos suyos en diferentes momentos de su carrera. El fondo es perfecto: sigo sin entender por qué no los han editado de forma apropiada.

En 2001 publicó un nuevo álbum. Las fotografías mostraban a un Leonard Cohen delgado y canoso; también con una mirada llena de paz. Era un hombre de vuelta de todo, en el mejor sentido de la expresión. Ten new songs es un mal disco. Apenas un par de canciones soportan varias escuchan. Eran simplemente, diez canciones nuevas.

Un nefasto 23 de abril, la página web me dio una alegría. Había un disco y una gira en el horizonte. Lo tuve claro: si actuaba en Europa, iría a uno de sus conciertos.

Dear Heather resultó ser un álbum muy sólido. La voz era más grave que nunca y los arreglos no parecían música de feria.

En cuanto a la gira, tuve la oportunidad de verlo en Benicássim. Lo conté aquí hace algo más de un año.

Ayer vino a Zaragoza. Gracias a mi trabajo y a la generosidad de mis compañero y jefes (cambios de turno, cobertura de temas en los que no trabajo...) pude entrevistar a su guitarrista. Se llama Javier Más, y es de Zaragoza. El tipo tiene unos cincuenta años y lleva toda la vida tocando para otros: Labordeta, La Bullonera, María del Mar Bonet...

En 2006 dirigió un disco tributo a Leonard Cohen. Poco después recibía una llamada suya, invitándole a acompañarle en su gira. Desde hace 18 meses toca la bandurria en su banda.

Aunque parezca increíble, es el principal instrumento. Las introducciones a las canciones son soberbias y arrancan los aplausos del público. En Europa y Estados Unidos se le ve como un exótico que se ha colado en la banda y su nombre aparece en todas las críticas que se escriben. Al principio del concierto, Cohen se arrodilla ate él; los medios de comunicació sólopueden grabar el primer tema, así que su fotografía aparece en numerosas ocasiones.

Después de entrevistarle, llegó el esperado momento. 3 horas y cuarto de bellas canciones, arreglos precisos y creativos y una banda que suena a la perfección, sin una mala nota o una entrada a destiempo.

Pero el problema de ser tan fan (y de tener el Live in London que grabó en esta misma gira) es que conocía a la perfección el orden de canciones. La sorpresa quedaba descartada. Aun así, fue un concierto inolvidable.

Pero quizá lo mejor -y, supongo, el fin de esta historia- ha llegado esta mañana.

A las 11 de la mañana he entrado en el hotel Palafox y he tenido la siguiente conversación con la recepcionista:
-Buenos días, mi nombre es Raúl y querría hacerme una fotografía con Leonard Cohen. ¿Ha abandonado ya el hotel?

-No, saldrá en una media hora. Pero no puede esperar aquí.

-Gracias, esperaré fuera.

Treinta minutos de nervios, frío y sudores después ha aparecido Javier Más. Nos hemos saludado, he elogiado su trabajo en el concierto y me ha preguntado por la pieza que ayer grabó Aragón TV. Salió en el informativo al tiempo que él comenzaba tocar los primeros acordes.

Su cara lo decía todo. He prometido enviársela por correo electrónico. Después, le he dicho que hoy venía como fan y que me gustaría hacerme una fotografía con Leonard Cohen.
-Tengo que comprar unas cosas. Cuando vuelva lo intento.
Al poco ha salido el artista. Hablando en inglés -y controlando mis nervios a flor de piel-, le he expresado mi deseo. Se ha mostrado muy amble y complaciente. De nuevo, he elogiado su trabajo y su "golden voice"; se ha reído y me ha dado las gracias muchas veces. Tiene razón Javier Más: Cohen es una persona cálida y humilde.

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El encuentro ha durado lo justo para hacernos la foto y despedirnos. Él ha subido al autobús, y yo he esperado al guitarrista, para que me diese su email. Cohen, al ver que el autobús estaba vacío, ha vuelto a bajar, se me ha acercado y ha iniciado una conversación casual. Hemos hablado de mi inglés, de mi trabajo, de su gira, de Javier Más... Repito: un hombre amable. Tiene una voz calmada y profunda, cuesta imaginarle gritando o nervioso.

Entonces ha aparecido la mánager del hotel y Cohen ha hecho lo propio con ella. Ha firmado un par de discos (el mío incluido, el directo que compré el siglo pasado) y se ha quedado con mi nombre. Cuando ha vuelto Javier Más, le ha pedido que se hiciera una foto conmigo, pero él le ha cortado.
-Ya conozo a Raúl.
La cara del guitarrista era digna de ver.

Nos hemos deseado suerte y nos hemos despedido. Él ha partido hacia otra ciudad, yo he recorrido la mía con una sonrisa que no cabía en la acera.

14 septiembre 2009

General Motors vende Opel: algunas reflexiones

1.-
La venta de General Motors a Magna y Sberbank es una mala noticia para los habitantes de Aragón. Unas 9 mil personas trabajan en la factoría, y centenares más ocupan puestos indirectos. Su plan es prescindir de 1.700 empleos. 1.700 personas a la calle. A algunas las prejubilarán (ya tienen edad para ello), otras irán al paro. La alternativa era RHJ: "sólo" quería quitarse de encima a 1.100 trabajadores.

2.-
El Gobierno de Aragón no ha hecho lo necesario por evitar la venta. Tampoco Moncloa ha presionado lo suficiente.

3.-
La noticia no ha tenido la relevancia que le corresponde. Los principales diarios digitales sólo la subieron a portada horas después. tampoco los informativos de las grandes cadenas le prestaron excesiva atención. El viernes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta no sacó el tema a colación. Sólo habló de Figueruelas para rseponder a la periodista de Aragón TV. ¿Será porque General Motors no es importante? ¿Será porque 1.700 parados más no significan nada? No. La razón hay que buscarla más bien en la proverbial de inexistencia de Aragón.

4.-
El gobierno alemán ha jugado bien sus cartas. Angela Merkel es una buena política, que se preocupa por sus ciudadanos. El líder opositor ha felicitado al gobierno por la noticia. Están en campaña y los 2 grandes partidos comparten alegrías y decisiones. Impensable aquí. Spain sigue siendo different.

5.-
Los medios aragoneses han demonizado a Angela Merkel. Es, al parecer, la culpable de que Figueruelas se vaya un poco más a la ruina. En cambio, hubieran querido que Marcelino Iglesias y Zapatero presionaran hasta lograr el acuerdo con RHJ. En realidad, no critican la decisión: tienen envidia.

6.-
Alemania ha prestado 1.500 millones de dólares a GM a cambio de reducir al mínimo el número de trabajadores despedidos. ¿Devolverá la empresa el dinero? Tengo series dudas. Dinero público para salvar puestos de trabajo. Imaginemos que España hubiera hecho lo mismo. Dividamos 1.500 millones de dólares entre 1.700 empleados. Casi 900 mil euros por persona. El sueldo de una vida para muchos. ¿Debería el gobierno de Zapatero haber entregado dinero para reducir los despidos? Las cuentas no salen.

7.-
Las multinacionales son máquinas sedientas de dinero. Van allí donde más puede ganar. en los años 80, General Motors se instaló en Zaragoza porque los salarios eran bajos. España era un país casi recién nacido. Frente a las exigencias de trabajadores estadounidenses o alemanes, nosotros éramos fáciles de tratar. Eramos los fontaneros polacos de los 80.

8.-
Ahora no es así. España ha cambiado. Los salarios han subido y la producción se ha encarecido. Mantener una fábrica no es un rentable.

9.-
General Motors no ha cambiado. Las multinacionales no cambian. El capitalismo no cambia. Si hay un culpable en todo esto, es el capitalismo.


10.-
El capitalismo, una vez más, divide Europa.

04 septiembre 2009

Incompetentes

“La incompetencia suficientemente avanzada es indistinguible de la mala voluntad”.

Visto aquí

Coixet y el síndrome de La Moncloa

El José María Aznar que gobernó entre 1996 y 2000 no es el mismo José María Aznar que desgobernó hasta 2004. El primer Aznar entró casi de puntillas a La Moncloa, cuidando las miradas y comentarios. Hizo su trabajo como mejor creyó, y muchos ciudadanos se sintieron satisfechos con él. Una vez logró la mayoría absoluta, se soltó la melena, dejó de fingir que le importaba lo que decían de él, e hizo lo que realmente quería hacer. Se tomó a sí mismo demasiado en serio; se creyó su papel. Se le subió la fama y el poder a la cabeza.

Cambiemos el mundo de la política por el mundo del cine, cambiemos a José María por Isabel Coixet y tendremos un cuadro preciso de la trayectoria de a cineasta y de las razones por las que su última película es un pretenciosa, aburrida y, En última instancia, vacía.

Isabel Coixet es una cineasta muy personal: en cada una de sus películas podemos encontrar detalles, planos músicas y gestos escogidos por el puro placer de incluirlo en la película. No es algo exclusivo de ella: la obra entera de Tarantino es una excusa para hablar de las películas y canciones que le gustan; Almodóvar cuida mucho lo que lee, ve o escucha sus protagonista.

Pero una película es más que la suma de detalles personales, de guiños al público fiel. Los detalles son detalles, momentos puntuales que relajan al espectador de la trama para que sonría al recordar una música, un gesto, una imagen ya vista anteriormente. Mapa de los sonidos de Tokio no es tanto una película como una suma de detalles.



Coixet se ha creído su papel de artista cool y personalísima, ha olvidado que los espectadoras no fueron a ver La vida secreta de las palabras por la música de Antony and the Johnsons sino por la historia de amor que allí se contaba. En Mapa de los sonidos de Tokio (por cierto, está bien que los títulos sean bonitos, pero hay un límite) prima la música sobre la narración.

¿Qué cuenta, realmente la película? Intenta narrar -no lo logra- la historia de amor entre una asesina a sueldo y el hombre al que debe matar. Es una buena premisa (aunque el final esté claro demasiado pronto). Pero este argumento se ve difuminado y oscurecido por un anciano que, de cuando en cuando, habla en off y da su opinión sobe la chica y su aventura. Un anciano que se dedica a grabar los sonidos de Tokio. Un personaje sin ningún interés y, más aún, innecesario. ¿Quién es? ¿De dónde sale?

Un estorbo más.

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Como lo es Tokio en sí. Isabel Coixet se ha enamorado de la ciudad y quiere que sus espectadores también lo hagan. Para eso salpica -mancha- la película con planos, sonidos y escenas completas sobre el modo de vida japonés (el WC, el modo de comer ramen), sus extrañas costumbres (día del beso, día de la ira) o sus no-lugares (hoteles del amor, karaokes). Como si fuera las notas a pie de página de un ensayo. El protagonista dice en un momento dado que no hay diferencia entre los japoneses y los occidentales. Si no la hay ¿por qué mostrarla en pantalla?

Uno puede viajar a Japón a descubrir los nexos de unión entre las culturas, a comprobar que, efectivamente, la alegría y el llanto son iguales en Osaka que en Zaragoza; o puede ir con el dedo en alto señalando las diferencias y las "rarezas" de sus habitantes. Volverá a casa igual de vacío y lleno de prejuicios que se fue, y cuando hable de su viaje no incitará a sus amigos a ir a Japón. Es lo que sucede con Mapa de los sonidos de Tokio. Se esfuerza tanto en enseñarnos las "peculiaridades" del país que uno sale del cine sin ganas de visitarlo.

Otro estorbo, quizá el mayor, es la imagen. Hay películas maravillosas con planos sencillos y directos (Gran Torino), hay películas soberbias con planos complejos (las últimas de Almodóvar) y hay películas en las que el cineasta llena la pantalla de imágenes tan bonitas que acaban por empalagar. Es el caso de Mapa de los sonidos de Tokio. Está claro que Isabel Coixet sabe grabar planos bonitos, sabe dirigir a su fotógrafo y su cámara; sabe utilizar la música adecuada en el momento preciso. Pero ¿tiene que demostrarlo a cada segundo de la película? No. Definitivamente, no es necesario.

En la Historia de la Literatura existe un movimiento llamado Modernismo. Buscaba la perfección formal, la musicalidad, lo temas exóticos y la sensualidad. Fue un movimiento interesante en sus primeros años, pero terminó siendo un fin en sí mismo. Los modernistas buscaban la perfección y la belleza sólo por el placer de encontrarla. De tan bellos que eran sus poemas, eran insoportables.

Isabel Coixet podría haber caído en la misma trampa.



Su mejor película sigue siendo Cosas que nunca te dije. Una historia de amor con poco presupuesto, actores casi desconocidos y sin pretensiones. Lo demás son añadidos, ruido.

03 septiembre 2009

Repsol dicta la política exterior de España, por Gervasio Sánchez

Kazajstán, Uzbekistán, Turkmenistán, Guinea Ecuatorial, Venezuela, Libia. Desde principios de julio, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos ha recorrido estos países, con grandes reservas petrolíferas y de gas, firmando acuerdos bilaterales y elogiando a regímenes y gobiernos que violan sistemáticamente los derechos humanos.

Antonio Brufau, presidente de Repsol, ya ha conseguido su principal objetivo: dictar la política exterior de España. Aunque no es la primera vez que ocurre en nuestra reciente historia, nunca se había hecho con tanto descaro y proselitismo.

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