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09 febrero 2010

Cuatro se va al carajo

Muchos predijeron que Cuatro se iba a deslizar por la viscosa pendiente del espectáculo, el morbo y la ficción informativa (también llamado infotainment) tras su venta a Mediaset, propiedad de Berlusconi. Uno de los que lo supo ver fue Iñaki Gabilondo, presentador estrella de la cadena. Su estilo y sus opniniones no iban a ser bien recibidas. Así que dijo "Ahí os quedáis" y se marchó a casa del vecino, a CNN+ (y de paso se llevó a Silvia Intxaurrondo).

Ayer se estrenó y, a la vista de los comentarios en Twitter, tuvo muy buena acogida. Yo, que hace mucho que no me siento delante del televisor -excepto comidas y cenas, y por obligación familiar- intenté verlo en Play Cuatro, la web para ver contenidos en directo.

Fue imposible.

Hay gente que todavía no sabe que existe navegadores más allá del Explorer (una lacra que hace que muchos usuarios identifiquen el simbolito azulado con la Red). Por lo visto los diseñadores de Play Cuatro forman parte de este grupo. Probé en mi navegador usual, Safari, y nada; lo intenté con Firefox y tampoco.

Viendo que iba a ser imposible, escribía en su buzón de consultas: ¿Van a permitir ver sus contenidos en otro navegador que no sea Explorer?". Hoy me han contestado (son rápidos) y éste es el correo que he recibido:

Hola,

Si habres la web de cuatro con otro explorador, cuando pinches en playcuatro se abrirá con el explorador con el que has abierto la web.

Saludos,

Cuatro Multimedia

Una frase ininteligible con una falta de ortografía de las que hacen daño a la vista. ¡Bravo!

Por cierto, mientras Gabilondo y compañía analizaban la crisis económica y la gestión del actual gobierno, Cuatro emitía un "atrevido programa" llamado After hours mostraba a los espectadores la boda, ejem, entre dos perros -macho y hembra- propiedad de Beatriz de Borbón. Con testigos y todo.

Muchas gracias, Silvio.

09 noviembre 2009

El asesino difuso

Muchas personas conocen a alguien que se ha suicidado. Sin embargo, pocas o ninguna de estas tragedias aparecen en los medios de comunicación. El silencio es absoluto.

Existe una norma no escrita de ocultar los suicidios. Incluso en el caso de personas conocidas se intenta, con sutiles juegos de palabras, que el lector o espectador no sepa la causa del fallecimiento. ¿De qué murió la hermana de la princesa de Asturias? ¿Y Andrés Montes?

Se cree que al informar sobre un suicido se produce un efecto llamada, y los lectores o espectadores con tendencias destructivas llevan a cabo sus ideas. Este criterio se funda en estudios de los años 90. Si se hiciesen ahora, quizá el resultado fuese diferente. Cuando se comenzó a informar de la violencia de género de manera seria (cuando se desterró la expresión "crimen pasional"), también algunas voces alertaron del efecto contagio. Parecía que había más muertes que nunca, y lo que sucedía era que por fin la gente conocía la trágica realidad de muchas familias. Hoy se ha demostrado que la información reduce la tasa de asesinatos.

Lo mismo ocurre con el suicido. No se cuenta, no se sabe, no existe. Pero, en España, cada año mueren más personas por suicidio que en accidentes de tráfico. En 2007 se quitaron la vida 3.263 personas; las carreteras se cobraron 2.741 víctimas.

suicidio

Son más de 3 mil familias que guardan un secreto, una vergüenza. Antes no podían enterrar a sus muertos en los cementerios, hoy no se habla de ellos, no se dice qué les ocurrió. Pero quizá ver el nombre de su hijo, su padre o su abuela en el periódico les aportase cierta paz.

Existe otro dato que se ha interpretado de forma incorrecta. Se suele decir que tiene un buen sistema político pero allí hay demasiados suicidios, y culpan al clima, a las horas de oscuridad... Pero lo cierto es que en cada continente, en cada grupo de países con lazos económicos, religiosos, políticos y culturales, la mayor tasa de suicidios se da en el estado más avanzado. En Europa Occidental es Suecia; en Asia, Japón; en Latinoamérica, Chile; en Europa del Este, Bielorrusia.

A mayores comodidades, mayor tiempo para el ocio, más hastío. Si luchas por sobrevivir, por comer una vez al día, no tienes tiempo para pensar en el sentido de la vida.

Pero este tema todavía es tabú. Quizá el que más claro ha hablado del tema sea Shakespeare. Miles de veces se ha recitado el famoso monólogo de Hamlet, "ser o no ser". El soliloquio no es otra cosa que un debate sobre el suicidio. La conclusión es que el personaje se mataría de no ser por la incertidumbre del posible más allá. Y aquí surge la pregunta: si los creyentes tienen fe en un más allá mil veces mejor que el más acá, ¿por qué vetan el suicidio? ¿no deberían suicidarse en masa?

Es necesario un debate abierto y sin prejuicios sobre el tema. Puede que así se salven algunas vidas.

28 octubre 2009

Adiós, soitu, adiós

Escribo sobre el cierre de soitu.es al ritmo de Bruce Springsteen y su No surrender (por mandato expreso del señor Pérez de Albéniz).

Escribo con tristeza, ira y buenos recuerdos. El final de soitu es una mala noticia para sus trabajadores, para sus lectores, para los que aún no lo conocían, para los medios en conjunto. Siguió la estela de ADN.es: informar de forma diferente al modo Cebrián o el modo Pedro J. Lo consiguió.

Pero el dinero manda y los banqueros se han cansado de gastar sin recibir. Por eso cierran.



He seguido soitu desde su embarazo, desde los deliciosos videos que colgaban mostrando el casting o la construcción del sitio. Cada mañana, el Descodificador era lectura obligatoria. Un post suyo sobre Dylan me hizo volver a escribir en el blog tras una temporada escaso d ideas y ganas. Después llené el reader con los rss de vida digital, del rumano residente es España, Gervasio, de cine... Ahora tendré que eliminarlos.

Al año de existencia, me hice usuario y comencé a enviar textos. Algunos los publicaron otros no.

Gané algo de dinero y recibí la satisfacción de ser leído y comentado por un buen puñado de personas (algunas más que aquí, en cualquier caso).

Soitu era la esperanza de trabajar un día en un medio diferente, abierto, libre. Más de una vez pensé ponerme en contacto con Gumersindo Lafuente y proponerle una serie de artículos sobre, por ejemplo, los retrones. No lo hice por vergüenza y miedo. ¿Aceptarían los lectores las bromas sobre la discapacidad?

Dentro de unos meses, Gumersindo volverá a sonar por la web, y traerá una nueva idea bajo el brazo.

Hasta entonces.

Larga vida a soitu.es

15 junio 2009

El Follonero rules!

"Si un día te levantas contento, porque hace sol, y quieres condenar la violencia, no te lo quedes para ti. Compártelo, que mucha gente se pondrá contenta"

Es sólo una de la perlas y pullas que el Follonero lanza a Arnaldo Otegi. Quizá por ser una entrevista de humor, el líder de la izquierda abertzale se muestra más claro que nunca. No hay frases hechas, no hay circunloquios.


Hay, eso sí, esperanza.

PD. Tiene narices que la mejor entrevista a Arnaldo Otegi la consiga un humorista.

28 abril 2009

¿Quién nos visita: Sarkozy o Bruni?

Algo está fallando en los medios de comunicación.

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04 abril 2009

Comfortably Numb

Los ciudadanos del primer mundo con acceso a televisión estamos anestesiados contra la brutalidad que impera en el mundo. Es la consecuencia de tragar las judías al tiempo que escuchamos hablar de terremotos devastadores, de crímenes inimaginables, de guerras interminables, de muertes en el mar.

Nuestra indiferencia es, al tiempo, nuestro escudo. No podemos permitirnos el lujo de llorar y gritar y querer salir a las calles después de ver cada informativo. Pero llega un momento en que esta indiferencia asusta.

Ayer redacté esta noticia (no recuerdo las palabras exactas):

Las imágenes que van a ver son la prueba de la penetración de los talibanes y sus leyes islámicas en el Norte de Pakistán. Esta mujer tapada completamente con un burka es azotada, mientras dos hombres la sujetan de pies y manos. Mientras, una multitud asiste indiferente al espectáculo. Es el castigo por haber tenido relaciones con su suegro. La grabación ha impulsado a las autoridades paquistaníes a investigar el asunto. El mismo gobierno que permite la ley islámica ejercida por los talibanes en un intento de pacificar la región.




La historia es atroz. La mujer grita desesperada y su verdugo responde en un idioma que no entiendo. Pero podemos imaginar lo que dice. Cuando termina, levantan a la mujer y se la llevan.

Ayer escribí esta noticia, edité las imágenes, escuché los gritos y busqué más información sobre el tema. Y sin embargo, no me afectó en nada. De hecho, hubo un momento, en que dudé de la autenticidad de la grabación. Si yo recibo una decena de latigazos en la espalda, no soy capaz de levantarme y caminar sin más.

Me preocupa pensar así. Pero también sé que me he “curtido” a la fuerza, que no puedo sufrir por cada imagen dura con la que tengo que trabajar (o eso me hago creer).

Supongo que el sentimiento es generalizado.

04 marzo 2009

¿Quién será el próximo?

En recuerdo de los 238 trabajadores que ABC va a despedir


Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.

Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.

Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.

Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.

Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada.
Martin Niemöller

Así funciona un medio de comunicación

  1. Tecnología, la indispensable
  2. Periodistas, los indispensables
  3. Sueldos periodísticos, lo más ajustados posibles
  4. Formación y actualización, cero
  5. Calidad, depende
  6. Acción comercial, máxima
  7. Sueldos de los responsables comerciales, por las nubes
  8. Relevancia de los directos periodísticos y comerciales, a la par, cuando no superior en el segundo caso
  9. Intromisión comercial en contenidos periodísticos, lo que haga falta
  10. Los periódicos no se venden por el contenido, sino por las promociones
  11. El objetivo no es el lector, son las audiencias (nótese la paradoja)
  12. El periódico es una plataforma donde se incluyen noticias en el lugar que deja libre la publicidad
  13. De esos espacios que quedan libres, una parte importante se debe dedicar a dar cobertura a anunciantes, accionistas y alianzas económicas o políticas estratégicas para el medio
  14. De eso se encargará el núcleo duro (periodistas más o menos contrastados, pero siempre afectos)
  15. El resto lo puede hacer cualquiera

Visto en Purnas

30 enero 2009

Yuxtaposiciones

En la web de El Mundo hoy se puede ver un anuncio del PP vasco junto a una nota en la que se dice que el PSE está muy molesto, precisamente, con esta campaña publicitaria. ¿Será casualidad?

07 enero 2009

Propuestas para que los medios locales salgan de la crisis

1.- ¿Qué es eso de publicar las noticias en papel? Tan frío, tan poco cercano, tan caro... Desde ahora, los redactores saldrán a la calle para contarle a la gente las noticias de viva voz

2.- Prohíbe terminantemente a tus trabajadores afiliarse a ningún sindicato. No sea que un día se enteren de sus derechos, les dé por denunciarte y te saquen una pasta

3.- Lanza a tus redactores a la calle con huchas del Domund y luego quedaos el dinero. Total, no es nada que no se haya hecho ya

4.- Organiza en la redacción la comida anual de Asaja y quédate con el dinero que les haya dado el Ayuntamiento.

5.- Pídele más dinero a las instituciones públicas a cambio de obligar a todos y cada uno de tus empleados a afiliarse a su partido. Total, tampoco serías el primero que lo hace

6.- ¿Qué es eso de despedir a los empleados? ¿Es que quieres pagarles la indemnización? Si quieres desprenderte de uno, lánzale mensajes confusos constantemente y susúrrale al oído cosas como "La cobra está en el agujero" o "Encárgate tú de Roger" mientras levantas la ceja. Repite esta operación hasta que se vuelva loco y se vaya él solo.

7.- Alquila la redacción por las noches como piso-patera a 137 inmigrantes

8.- Cambia los coches de empresa por monopatines de empresa

9.- ¿Qué es eso de tener contratados fotógrafos y camarógrafos? ¿Qué somos, el National Geographic? Vamos hombre, si los móviles de ahora hacen unas fotos y unos vídeos que da gusto verlos

10.- Cuando haya que despedir a alguien, no seas tú el tonto que se coma el marrón de elegir. Haz pública la lista de candidatos entre tus lectores, que tendrán que evaluar el trabajo de los redactores y decidir quién abandona la empresa mediante el envío de SMS. Quizá tus trabajadores te odien y te conviertas en un tirano despreciable, pero oye, nadie dijo que esto fuese fácil.

11.- Si los accionistas de tu medio lo son para que no saques a la luz informaciones que les perjudican, ofrece más acciones al resto de corruptos de la región a un precio elevado a cambio de no poner en peligro su reputación. Tu medio será una grandísima mierda, pero nadarás entre billetes.

12.- Baja los sueldos de los empleados a la mitad. Cuando éstos se quejen, respóndeles: "¿Qué pasa, que estás aquí sólo por el dinero? Pero qué asco me das..."

13.- Baja los sueldos de los empleados a la mitad. Cuando éstos se quejen, respóndeles: "Con la de niños que hay muriéndose por el mundo, ¿no te da vergüenza ser tan egoísta? Ojalá ellos pudieran cobrar tus 450 euros"

14.- Obliga a tus empleados a vivir en pisos cuya construcción haya corrido a cargo del constructor que posee tu medio


Vía Modus Tolens

07 octubre 2008

El cuarto poder


Un ejemplo


En la última campaña electoral diversos medios protestaron ante la creciente tendencia de los políticos de no aceptar preguntas. El sistema era sencillo: el tipo de prensa enviaba una convocatoria a los medios, su chico iba a hablar; por supuesto, todos acudían a escuchar -es un decir, a registrar, más bien- sus palabras; una vez terminaba su speech -me temo que por lo general tan repetitivo y aburrido como siempre, igual da su color político- se levantaba y se iba. Quien quisiera preguntarle algo, iba bueno: el de prensa, muy serio, decía, "no se admiten preguntas". y fin del asunto. El partido X ya había enviado su mensaje; ahora los medios, como borregos mensajeros del vacío, debían comunicarlo a la ciudadanía.

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Otro ejemplo

También hay casos en los que se puede preguntar, pero con cuidado. Hay temas que no se pueden tocar. "No le preguntéis sobre tal". Y ya está. Que aquí el que manda es el de prensa. Alguna vez, el periodista se lo puede camelar y consigue un aparte. "Pero que no se enteren los demás".

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Y otro

En ocasiones es el de prensa -otro periodista al cabo, pero al otro lado de la barrera- el que busca a un medio en cuestión. "El concejal (o consejero o el diputado o presidente o asistente del chófer del encargado de mantenimiento del subdirector) quiere contaros algo". Entonces da una exclusiva. "Sólo lo sabéis vosotros". Si se publica, el medio X le debe un favor; si no, el concejal (o consejero o el diputado o presidente o asistente del chófer del encargado de mantenimiento del subdirector) se enfada y no hablará para el medio X en un buen tiempo.

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Todo esto viene a cuento de la reunión que ayer mantuvieron el presidente del gobierno con los presidentes de varios banco españoles. Sólo hablaron entre ellos, no con la prensa. Los medios gráficos pudieron grabar el mudo, nada más. unos tipos en traje hablan, pero no se les oye; el espectador puede pensar que fingen su conversación, hay alguno con cara de aburrido; “que se vayan ya éstos, y empezamos a trabajar”, piensa. Pasan unos minutos, luego fuera. A la salida, nadie habló, ni siquiera una triste rueda de prensa conjunta para anunciar lo que habían decidido (por otra arte, no estaría decidido de antemano; pero ésa es otra cuestión): solamente un comunicado, un trozo de papel que los medios deben leer, interpretar y publicar. El único que dijo algo fue Solbes... desde Luxemburgo.


Soitu muestra en este vídeo la accesibilidad que tuvieron los medios para informar del asunto.



Todo esto también viene a cuento de que el Rey haya defendido, por decir algo, "la libertad de expresión", "la prensa libre", y "la veracidad y la imparcialidad" de los medios de comunicación después de que Zarzuela haya vetado la entrada libre de periodistas a la recepción del 12 de octubre.

Dice Europa Press
Un portavoz de Zarzuela argumentó que la decisión se ha tomado por problemas de espacio. Según la agenda oficial remitida el viernes por la Casa del Rey, la cobertura informativa del acto será "exclusivamente gráfica y limitada a la línea de saludos" y será ofrecida en régimen de 'pool' por medios públicos.


Dice ABC.
La Casa de Su Majestad el Rey invitará a más periodistas que nunca, unos 150, a la recepción que ofrecerán los Reyes el domingo en el Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional. Sin embargo, no permitirá que los medios acrediten a más informadores para que cubran el acto, cuyas imágenes serán ofrecidas en régimen de pool por TVE y Efe. Es decir, los periodistas que acudan lo harán como invitados. Con esta medida se espera volver al origen de estas recepciones, a las que el Rey invita a los representantes de los distintos sectores de la sociedad -entre ellos, la Prensa-, y evitar que, como ocurría en los últimos años, se conviertan en improvisadas ruedas de prensa en las que tanto dirigentes del PSOE como del PP olvidaban la norma no escrita que impide hacer declaraciones políticas en presencia de la Familia Real.

Y tenemos la desvergüenza de afirmar que aquí hay libertad de prensa.

22 septiembre 2008

Debería caérseles la cara de vergüenza

Para el gobierno socialista, ejem, un spot de Amnistía Internacional no es servicio público. Es la segunda vez en un año que se le niega esta valoración, que eximiría a la ONG de pagar a las televisiones por emitir el anuncio.

De esta decisión sólo nos enteramos a través de la web. Por suerte, la difusión en la red es gratuita.

24 agosto 2008

Preguntas retóricas

Esta es la portada de hoy de cnn.com.

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De cuando en cuando, un mismo tema se repite por doquier. ¿Será casualidad?

Más interrogantes. ¿El avión Kirguizistán sería hoy portada en elpais.com de no haberse estrellado el de Spanair? Han muerto 70 personas, ¿dedicaremos los medios entonces la mitad de tiempo y espacio que hemos dedicado a las víctimas del martes? ¿Algo menos, puesto que son extranjeros? ¿Cuánto menos?


Demasiadas preguntas. Todas estúpidas. Ya conocemos la respuesta.

21 agosto 2008

Buitres y tiburones

Después de amargarme el desayuno con el mal llamado informativo de Antena 3 -una cadena siempre sobria, siempre cuidadosa con sus contenidos, especialmente en lo referente a atentados, accidentes y demás catástrofes; la hipocresía hecha televisión-, pensaba escribir unos párrafos para criticar el morbo que inunda la televisión, para acordarme de los editores que permiten la emisión de ciertas imágenes y ciertas declaraciones, de los redactores que acuden como buitres a devorar a los familiares de las víctimas, de los presentadores que parecen disfrutar con cada aumento de la cifra de muertos.

Pensaba escribir todo esto, pero, como suele suceder, otro lo ha hecho ya antes; y mejor.

Si la talla moral de las personas se demuestra en los grandes dramas, la de los medios de comunicación se demuestra en las grandes tragedias.

Hay buena gente trabajando en televisión, por supuesto, como también hay buena gente trabajando en una guerra. Y la televisión, como la guerra, puede tener un objetivo noble. En la guerra a ese objetivo lo llaman Libertad. En la televisión lo llaman derecho a la información. En nombre de la Libertad se han cometido muchas atrocidades. En nombre del derecho a la información también.

Las agendas de los medios se conforman por una regla que cruza dos variables: número de víctimas y proximidad de éstas. 10 víctimas en Barcelona es más noticia que 20 que en Luxemburgo. Y 40 en París es más noticia que 60 en Angola. Una inmensa tragedia en Madrid implica, evidentemente, una programación especial de, como mínimo, un día entero y parte del siguiente. Para llenar todo eso se necesita mucho contenido que, en realidad, no existe.

Cuando hay un enemigo definido todo es más fácil porque puedes recuperar imágenes de archivo de ETA o de Osama Bin Laden pegando tiros en el desierto. Puedes poner fragmentos de tal o cual documental, de tal o cual entrevista del pasado. Pero cuando no hay enemigo, las televisiones tienen que echar mano de la imaginación: recordar cuándo ha pasado algo parecido, especular con las razones, telefonear a expertos, mostrar cómo la prensa extranjera se ha hecho eco de la noticia... El problema es que todo eso es demasiado intelectual, son sólo datos y palabras. Y la televisión necesita emoción. Mostremos, pues, el dolor y el asco.

Un pariente que no sabe adónde ir porque nadie le informa vale un punto. Las declaraciones de un bombero diciendo con la voz rota que nunca ha visto nada tan espantoso, dos. Una madre llorando, tirada en el suelo, es un triple desde medio campo. Y unos buenos recursos del avión rodeado de cadáveres es la utopía de la libertad de información, el Nirvana catódico.

La muerte es el mejor espectáculo del mundo, y las televisiones lo saben tan bien como lo sabes tú. Estoy deseando que se instaure la TDT para poder ver muertos en alta definición. Va a ser casi como estar en el epicentro del infierno.

10 julio 2008

Titulares

No es lo mismo decir

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que decir

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A ver si ahora aún van a acusar a los supervivientes de deshonrar a los muertos. Aunque, bien mirado, así podrían comer 3 veces al día y dormir bajo techo. Algo que quizá no puedan hacer cuando la directiva de retorno los mande de nuevo a África.

09 julio 2008

Informarse cuesta

La prensa escrita está en crisis. En muchos lugares está experimentando un considerable descenso de difusión y una grave pérdida de identidad y de personalidad. ¿Por qué razones y cómo se ha llegado a esta situación? Independientemente de la influencia, real, del contexto económico y de la recesión, nos parece que las causas profundas de esta crisis hay que buscarlas en la mutación que han experimentado, en los últimos años, algunos conceptos básicos del periodismo.

En primer lugar, la misma idea de la información. Hasta hace poco informar era, de alguna manera, proporcionar no sólo la descripción precisa –y verificada- de un hecho, un acontecimiento, sino también un conjunto de parámetros contextuales que permitieran al lector comprender su significado profundo. Era responder a cuestiones básicas: ¿Quién ha hecho qué?, ¿con qué medios?, ¿dónde?, ¿por qué?, ¿cuáles son las consecuencias?

Todo esto ha cambiado completamente bajo la influencia de la televisión, que hoy ocupa en la jerarquía de los medios un lugar dominante y está expandiendo su modelo. El telediario, gracias especialmente a su ideología del directo y del tiempo real, ha ido imponiendo, poco a poco, un concepto radicalmente distinto de la información. Informar es, ahora, "enseñar la historia en marcha" o, en otras palabras, hacer asistir (si es posible en directo) al acontecimiento. Se trata, en materia de información, de una revolución copernicana, de la cual aún no se han terminado de calibrar las consecuencias. Esto supone que la imagen del acontecimiento (o su descripción) es suficiente para darle todo su significado.

En el límite, sobra hasta el propio periodista, en este cara a cara telespectador-historia. El objetivo prioritario, para el telespectador, es su satisfacción, no tanto comprender la importancia de un acontecimiento como verlo con sus propios ojos. Cuando esto ocurre, es una alegría. Y así se establece, poco a poco, la engañosa ilusión de que ver es comprender y que cualquier acontecimiento, por abstracto que sea, debe imperativamente tener una parte visible, mostrable, televisable. Esta es la causa de que asistamos a una emblematización reductora, cada vez más frecuente, de acontecimientos complejos. Por ejemplo, todo el entramado de los acuerdos Israel-OLP se reduce al apretón de manos entre Rabin y Arafat… Por otra parte, una concepción como ésta de la información conduce a una penosa fascinación por las imágenes "tomadas en directo", de acontecimientos reales, incluso si se trata de hechos violentos y sangrientos.

Hay otro concepto que también ha cambiado: el de la actualidad. ¿Qué es hoy la actualidad? ¿Qué acontecimientos hay que destacar en el mare magnum de hechos que ocurren en todo el mundo? ¿En función de qué criterios hay que hacer la elección? También aquí es determinante la influencia de la televisión pues es ella, con el impacto de sus imágenes, la que impone la elección y obliga, nolens volens, a la prensa escrita, a seguirla. La televisión construye la actualidad, provoca el shock emocional y condena prácticamente al silencio y a la indiferencia a los hechos que carecen de imágenes. Poco a poco se va estableciendo entre la gente que la importancia de los acontecimientos es proporcional a su riqueza de imágenes. O, por decirlo de otra forma, que un acontecimiento que se puede enseñar (si es posible, en directo, y en tiempo real) es más fuerte, más interesante, más importante, que el que permanece invisible y por tanto, su importancia es abstracta. En el nuevo orden de los medios las palabras, o los textos, no valen lo que las imágenes.

También ha cambiado el tiempo de la información. La optimización de los medios es, ahora, la instantaneidad (el tiempo real), el directo, que sólo pueden ofrecer la televisión y la radio. Esto hace vieja a la prensa diaria, forzosamente retrasada en los acontecimientos y, a la vez, demasiado cerca de los hechos para poder sacar, con suficiente distancia, todas las enseñanzas de lo que acaba de producirse. La prensa escrita acepta la imposición de tener que dirigirse no a los ciudadanos sino a los telespectadores.

Todavía hay un concepto más, un cuarto, que se ha modificado. Fundamental: el de la veracidad de la información. Hoy, un hecho es verdadero no porque corresponda a criterios objetivos, rigurosos y verificados en las fuentes, sino simplemente porque otros medios repiten las mismas afirmaciones y las «confirman»… Si la televisión (a partir de una noticia o una imagen de agencia) emite una información y si la prensa escrita, y la radio, la retoman, es suficiente para acreditarla como verdadera. De esta forma, como podemos recordar, se construyeron las mentiras de las «fosas de Timisoara», y todas de la Guerra del Golfo. Los medios no saben distinguir, estructuralmente, lo verdadero de lo falso. En este embrollo mediático, nada más en vano que intentar analizar la prensa escrita aislada de los restantes medios de comunicación. Los medios (y los periodistas) se repiten, se imitan, se copian, se contestan y se mezclan, hasta el punto de no constituir más que un único sistema de información, en cuyo seno es cada vez más arduo distinguir las especificaciones de tal o cual medio tomados por separado. En fin, información y comunicación tienden a confundirse. Demasiados periodistas siguen creyendo que son los únicos que producen información, cuando toda la sociedad se ha puesto frenéticamente a hacer lo mismo. No existe prácticamente institución (administrativa, militar, económica, cultural, social, etc.), que no se haya dotado de un servicio de comunicación que emite –sobre ella misma y sus actividades- un discurso pletórico y elogioso. A este respecto, todo el sistema en las democracias catódicas se ha vuelto astuto e inteligente, capaz de manipular sabiamente los medios y de resistirse a su curiosidad. Ahora sabemos que la «censura democrática» existe.

A todas estas deformaciones hay que añadir un malentendido fundamental… Muchos ciudadanos estiman que, confortablemente instalados en el sofá de su salón, mirando en la pequeña pantalla una sensacional cascada de acontecimientos a base de imágenes fuertes, violentas y espectaculares, pueden informarse con seriedad. Error mayúsculo. Por tres razones: la primera, porque el periodismo televisivo, estructurado como una ficción, no está hecho para informar sino para distraer; en segundo lugar, porque la sucesión rápida de noticias breves y fragmentadas (una veintena por cada telediario), produce un doble efecto negativo de sobre-información y desinformación; y, finalmente, porque querer informarse sin esfuerzo es una ilusión más acorde con el mito publicitario que con la movilización al que el ciudadano adquiere el derecho a participar inteligentemente en la vida democrática.

Numerosas cabeceras de la prensa escrita continúan, a pesar de todo, por mimetismo televisual, por endogamia catódica, adoptando las características propias del medio audiovisual: la maqueta de la primera página concebida como una pantalla, la reducción del tamaño de los artículos, la personalización excesiva de los periodistas, la prioridad al sensacionalismo, la práctica sistemática del olvido, de la amnesia, en relación con las informaciones que hayan perdido actualidad, etc. Compiten con el audiovisual en materia de marketing y desprecian la lucha de las ideas. Fascinados por la forma olvidan el fondo. Han simplificado su discurso en el momento en que el mundo, convulsionado por el final de la guerra fría, se ha visto considerablemente más complejo. Un desfase tal entre este simplismo de la prensa y la nueva complicación de la política internacional, desconcierta a muchos ciudadanos que no encuentran en las páginas de su publicación un análisis diferente, más amplio, más exigente, que el que les propone el telediario. Esta simplificación resulta tanto más paradójica, en cuanto que el nivel educativo continúa elevándose y aumentan los estudiantes superiores. Al aceptar no ser más que un eco de las imágenes televisadas, muchos periódicos mueren, pierden su propia especificidad y, como consecuencia, sus lectores.

Ignacio Ramonet, 1995

07 julio 2008

No es cultura

No es el hombre contra la bestia. Son unos cafres maltratando a un caballo.

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26 junio 2008

Puritanos, meapilas y homófobos

Estamos en el año 2008 y aún es insólito ver a dos hombres besándose en la televisión. En el mundo de la ficción, las series están a la vanguardia de la pelea por la visibilidad. Tanto, que ya hay quien critica que toda serie deba tener su gay de turno. Después, las películas, en las que suele primar más las necesidades del guión y empieza a decaer el tópico del amigo gay divertido que aconseja a la protagonista. (Pero pasan los años y la mejor película sobre el tema sigue siendo Philadelphia). A la cola de la normalización, y del sentido común, está la publicidad.

Heinz se ha visto obligada a retirar un anuncio de la televisión británica porque la Advertising Standards Authority ha recibido un puñado de quejas. Es decir, un grupo de aburridos puritanos se ofenden porque sus hijos ven (o pueden ver, quizá lo hagan por precaución) un spot en el que 2 hombres se besan; un beso, la verdad, bastante casto, incluso aburrido, del tipo que se dan las parejas antes de ir a trabajar po las mañanas. Estos mojigatos llaman a la Advertising Standards Authority y dicen que el anuncio es ofensivo e inadecuado. La Advertising Standards Authority, que en realidad es una organización dedicada a censurar los anuncios (es decir, una empresa formada por los mismos mogijatos meapilas, que vieron que podrían recibir dinero a final de mes haciendo lo que siempre han hecho, amargar la vida al personal), acepta gustosa las críticas y las da a conocer.

Consecuencia inmediata: el spot sale de la parrilla. Consecuencia indirecta: llega a internet y lo ve mucha más gente.

Se me ocurren varias preguntas y reflexiones:

¿Existe en Inglaterra esta organización censora? ¿España tiene una similar? ¿Europa lo permite? Creía que estas cosas pasaban antes.

Algunos padres piensan que el spot creará preguntas en los niños (todo se hace por el bien de los niños, incluso las guerras); y entonces tendrán que “dialogar con ellos acerca de las relaciones sexuales”. ¿Pero estamos tontos? Ahora resulta que los padres no deben hablar de sexo en casa... Señores, entonces será cuando los niños empiecen a navegar por Internet, a ver porno y a crearse sus propias teorías.

Aunque quizá para proteger a los niños -supongo que los mismos que en el colegio fumarán porros, comprarán cocaína a los alumnos mayores y practicarán el sexo con sus compañeras de clase sin preservativo; al fin y al cabo, nadie les ha hablado de los peligros de la vida real y de cómo esquivarlos- estos padres y madres puritanos prohíban la entrada la Red de redes en sus casas. Al menos, serían consecuentes.

Y la televisión cede y retira el spot. ¡Qué vergüenza!

Y Elmundo.es titula así: El beso polémico de Heinz. Señor Ramírez, el beso no es polémico. Lo que debería discutirse, y mucho, es la actitud censora de los medios británicos.

También habría que preguntarse: ¿y si se emitiese en TVE?


09 junio 2008

¿Qué es una noticia?

Las noticias siempre son relativas. Dependen del interés que suscitan en la gente.

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