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02 febrero 2010

¿Por qué hay tanta corrupción en España? por Víctor Lapuente

Las causas de la corrupción no hay que buscarlas en una "mala cultura" o en una regulación insuficiente, sino en la politización de las instituciones públicas. Las administraciones más proclives a la corrupción son aquéllas con un mayor número de empleados públicos que deben su cargo a un nombramiento político. Y aquí, el contraste entre España y los países europeos con niveles bajos de corrupción es significativo. En una ciudad europea de 100.000 a 500.000 habitantes puede haber, incluyendo al alcalde, dos o tres personas cuyo sueldo depende de que el partido X gane las elecciones. En España, el partido que controla un gobierno local puede nombrar multitud de altos cargos y asesores, y, a la vez, tejer una red de agencias y fundaciones con plena discreción en política de personal. En total, en una ciudad media española puede haber cientos de personas cuyos salarios dependen de que el partido X gane las elecciones.

Esto genera diversos incentivos perversos para la corrupción. Los empleados públicos con un horizonte laboral limitado por la incertidumbre de las próximas elecciones son más propensos a aceptar o a solicitar sobornos a cambio de tratos de favor que los empleados públicos con un contrato estable. En segundo lugar, a diferencia de lo que ocurre en la mayoría del mundo occidental, donde los políticos locales están forzados a tomar decisiones junto a funcionarios que estarían dispuestos a denunciar cualquier sospecha de trato de favor, en España toda la cadena de decisión de una política pública está en manos de personas que comparten un objetivo común: ganar las elecciones. Esto hace que se toleren con más facilidad los comportamientos ilícitos, y que, al haber mucho más en juego en las elecciones, las tentaciones para otorgar tratos de favor a cambio de financiación ilegal para el partido sean también más elevadas.

El País 02-02-2010

29 enero 2010

Derecho a la pereza, por Moeh Atitar de la Fuente,

Irónicamente, hoy, un gobierno del PSOE, ha decidido retrasar dos años ese derecho a la pereza que tiene uno después de haberse pasado más de media vida trabajando. Paga, además, el trabajador: con dos años más cotizando, las arcas del Estado se ahorran dos años de pensiones, y además son dos años más por los que un trabajador cotiza, alimentando más tiempo dichas arcas. Con suerte, en esos dos años de trabajo extra, el susodicho llega ya tan fastidiado a la jubilación que se nos muere un poco antes. El Estado conseguiría en ese caso ahorrarse más dinero aún.

Más ironía: el mismo PSOE que defendió las pre jubilaciones en RTVE, mandando a casa a profesionales de larga experiencia que habían cumplido alrededor de los 50 años, contrató a un director del ente octogenario, para ahora subir dos años más la edad para alcanzar la jubilación.
Guerra y Paz, 29-01-2010

24 enero 2010

Libros que no acabé de leer, por Santiago Gamboa

Existen diferentes y muy variadas razones para no acabar un libro. Desde la muy salvaje de perderlo o que nos sea sustraído durante su lectura, como me pasó con Viaje al fin de la noche,Plataforma, de Houellebecq, porque se le quemó, ¿y cómo se puede quemar un libro? Pues sí, dormía en un balcón, el libro cayó al primer piso sobre una estufa y se convirtió en ceniza. de Céline, en una pensión de Lisboa, hasta el que dejamos de lado voluntariamente, con pleno conocimiento de causa. La razón más extraña que conozco le pasó a un viejo colega: tuvo que dejar inacabada

También puede uno dejar un libro por considerar que ya se acabó, aun cuando falten por leer cien páginas, como me pasa con frecuencia, la última vez con América, de James Ellroy. Estos libros, por lo general llenos de retruécanos, lo muestran todo en la primera mitad y el resto ya es sólo seguir y seguir, entre episodios similares y frases ingeniosas, pero sin un motivo preciso. Los hay también de extrema densidad que se resisten a ser leídos de un tirón, y entonces uno los deja por un tiempo y vuelve y avanza otro poco, y los deja de nuevo; esto me pasa con novelas como La decisión de Sofía, de William Styron, que voy leyendo hace como diez años y nunca termino, o con El Maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgákov, que leo en dosis pequeñas, y sobre todo con las obras de Osvaldo Lamborghini, que son tan salvajes, duras y atroces que sólo puedo avanzar una página o página y media al mes, máximo. ¿Para qué sentir urgencia de acabarlas en los libros si, al fin y al cabo, en la vida las historias no tienen principio ni fin?, como recuerda Graham Greene al principio de El fin del romance

Tampoco es necesario acabar de leer ciertos libros. Uno lee un poco y ya se da cuenta de qué es lo que hay dentro. Como en la cocina: con un plato de sopa basta, no es necesario tomarse la olla entera para disfrutarla a fondo. Esto me pasa con las extraordinarias narraciones de Philipe Sollers, uno de mis autores favoritos del que jamás he terminado un libro. Más que una historia, lo que hay es precisamente un sabor, una temperatura especial o un estado de ánimo, y uno recurre a él para eso, para tomarse un plato. Da lo mismo leer ciento veinte o doscientas páginas, el sabor es el mismo. Igual me ocurre con Thomas Bernhard. Su dureza con la vida, su malestar al borde del cabreo con todo lo humano, contienen ese sabor áspero que por un tiempo nos hace ver el mundo con frialdad, como si se tratara de un gigantesco hormiguero. Son novelas sin historia. No es una prosa que corre en sentido horizontal y por ello no es necesario leerlas hasta el final para estar en ellas.

Releo y noto que no me he referido a los libros malos. En mi experiencia de lector hay dos tipos de libros malos: los que son, por decirlo así, intrínsecamente malos e insuficientes, y los que lo son de un modo correcto, con una estructura bien apuntalada. Hay libros malos que están muy bien escritos y éstos a la larga son los peores, pues suelen tener muchos lectores que creen que la lectura fácil es la verdadera literatura. Los editores los llaman "literatura comercial de calidad". Estos libros, más que no acabarlos, lo que se debe hacer es jamás empezarlos.

Santiago Gamboa, Babelia 23-01-2010

15 enero 2010

Defensa del tabaco, por Mi Mesa cojea

Hay algo fanático y aterrador en la actitud de los guerrilleros antitabaco. Lo veo cada día en la mirada de chicos y chicas bien educados, bien instruidos por los medios de masas, por la revista de la parroquia o el panfleto comunista, por Science o AR. Chicos y chicas que miran mis manos con terror mientras lío un cigarrillo, emblema último del siglo XX. Son las manos del cáncer, leo en sus miradas, las manos de la pestilencia, del tumor, las garras de la metástasis y la ceniza.

Paul Auster carga contra este tipo de gente en Invisible, su última novela. Les llama "policías del tabaco" y los ventila en un par de párrafos con su talento habitual. En Estados Unidos, al parecer, son legión, y en España su número crece exponencialmente, como reflejo de la tendencia imperial.

Conozco a gente educada, personas en general tolerantes y respetuosas, que, sin embargo, pierden la compostura ante un fumador. La pierden en forma de mala mirada, de sutil aspaviento o, en el peor de los casos, de censura explícita. La razón para esta falta de educación siempre es la misma: que ellos no fuman.

No se trata de que el tabaco dé cáncer, no es un problema celular. Tampoco se trata de que te estés matando con una lentitud exasperante. Se trata de que el humo es molesto, de que huele mal y ese olor se impregna en la ropa, ya sabes, y luego todo a la lavadora. Se trata de que ese potencial cáncer se adhiere a sus trapitos de Zara y Pull & Bear. Se trata de que no hay quien quite esta peste del jersey. Se trata de que tu libertad, fumador, acaba donde empieza la suya. Y la suya empieza donde ellos dicen, aunque no esté escrito en ninguna ley, en ninguna norma.

Estoy a favor de la ley antitabaco. Me parece bien que se prohíba fumar en el interior de todos los locales, fundamentalmente por los niños. Lo que me asquea es que esa ley haya sido dogmáticamente asumida por ciertas personas que se han erigido en guardianes de la moralidad del pulmón blanco, fanáticos del aire limpio. Inmaculadas del humo y beatos del oxígeno puro.

El tabaco, por supuesto, es una industria. Es un poderosísimo lobby que, sin embargo, parece tener los días contados. Pero el tabaco mata sin declarar guerras, sin esclavizar países, sin regalar balas a niños. El tabaco mata sin querer matar. El tabaco es un invento obsoleto en esta era ultracapitalista liberal, un objeto estúpido que se carga a sus consumidores, un producto que atenta contra la más fundamental base del mercado: deja que el comprador siga comprando.

Pero el tabaco es tan grande, tan sublime precisamente porque mata. Porque da tos, porque da humo, porque vuelve los bares brumosos y a las personas justamente borrosas. Porque es Casablanca y cine negro, porque es literatura y tertulia, porque es romanticismo y travesura adolescente. El tabaco, batalla perdida, es ya nostalgia de cuando se fumaba.

Los fumadores somos los malos en el primer acto de la película del cáncer, como los gays lo fueron en el primer acto de la película del SIDA. Ni Elvis, ni Guerra Fría, ni ordenadores. El gran símbolo del siglo XX será el cigarro. El pitillo se convertirá en un icono a la altura del Che. Los críos lo llevarán en las camisetas, habrá chapas que lo recuerden y webs que lo homenajeen. Y cuando ya nadie fume, fumar será leyenda. Y los fumadores muertos, sus héroes caídos.

Mi Mesa Cojea, 15-01-2010

12 enero 2010

Desde el banquillo de los acusados, por Joan Mari Torrealdai, presidente del Consejo de Administración de Egunkaria

El tsunami inquisitorial del segundo Gobierno Aznar, con la doctrina Bush recién estrenada tras la resaca que siguió a la destrucción de las torres gemelas, me pilló con 60 años. De ellos, 40 los he dedicado a una actividad de notoria proyección pública, básicamente investigación cultural y labor editorial, con más de una docena de libros y cientos de artículos publicados, unido a una treintena de años como director de una revista cultural, de pensamiento y de ensayo, denominada Jakin (Saber, en euskera).

En ello estábamos cuando la Guardia Civil llegó a nuestras casas antes de la hora del lechero, a la 01.30 de la madrugada del 20 de febrero de 2003. En la mía rompieron a porrazos la puerta, apuntaron con armas de fuego a toda la familia, incluidos hijos menores, y me incomunicaron. Acto seguido se me mostró un papel según el cual, y por mi condición de presidente del consejo de administración del periódico diario Euskaldunon Egunkaria, resultaba acusado de “pertenencia o colaboración con banda armada”.

Así me enteré de que yo era, al parecer, de ETA. Me convirtieron en un hombre de armas, de la noche a la mañana.
Público 12-01-2010

08 diciembre 2009

No debemos resignarnos a la corupción, por Coalición Pro Acceso

La corrupción es como un cáncer que avanza imparable si no se toman medidas para detenerlo. Las redes de corrupción se expanden y van controlando empresas, municipios, Comunidades Autónomas y hasta unidades esenciales del Estado si los partidos, los Gobiernos y la sociedad no se alían para detener esta enfermedad social. La causa de la expansión es que, si se percibe la impunidad, resulta racionalmente rentable arriesgarse a ganar mucho dinero, robando a una colectividad difusa, sin peligro de ir a la cárcel por ello. Es obvio que personas con principios éticos sólidos no aceptarán este intercambio, pero, por desgracia, la solidez de los principios no está garantizada entre nuestra clase política. Lo cual no quiere decir que todos los políticos sean corruptos. En todo caso, cuanto más se expande la corrupción más difícil es mantenerse ajeno a su tentadora llamada.

En España, la corrupción, que era una enfermedad de la que creíamos haber salido, se ha ido extendiendo de nuevo. Poco a poco, redes corruptas han ido generando una tupida serie de intercambios deshonestos que, al final, han puesto en peligro la legitimidad de nuestra clase política y de nuestras instituciones.

Para algunos políticos irresponsables esto es la consecuencia del crecimiento, como si la corrupción fuera un peaje a pagar por una economía desarrollada. Nada más lejos de la realidad, las economías más sólidas, los países con mayor índice de desarrollo humano son países bastante honestos. La corrupción, como nos demuestran sólidos estudios del Banco Mundial, aleja la inversión, genera gastos innecesarios y reduce los ingresos públicos. Un país con alta corrupción elabora políticas para beneficio de unos pocos, no de la sociedad en su conjunto; un país con alta corrupción genera infraestructuras deficientes, regula mal los servicios públicos privatizados, y obliga a los empresarios honestos a esfuerzos sobrehumanos para sostener sus empresas. La corrupción produce un deterioro en el funcionamiento de la justicia, daña el Estado de derecho y genera profundas desigualdades sociales.
Más en Coalición Pro Aceso

La crisis seguía allí, por ottoreuss

Ahora mismo, gran parte de los medios han visto reducidas sus plantillas en un 30%-50%, lo que sin duda ha perjudicado a su calidad. Sin embargo, cabría preguntarse dos cosas. En primer lugar: ¿Existe tanta diferencia de calidad entre lo que se hacía antes y lo que se hace ahora? Y en segundo lugar: ¿Realmente se está notando la reducción de plantillas en el número de páginas de los diarios o las parrillas de radios o teles?

Existen casos en los que sí, evidentemente, pero lo cierto es que si ahora mismo uno charla con un periodista que trabaje en un medio con plantilla reducida, le dirá que curra tres veces lo que curraba antes, que no le da tiempo a contrastar nada, que la calidad del medio ha bajado... pero rara vez (salvo casos catastróficos, que los hay) le dirá que sacan menos páginas, que hay ediciones que no han salido a la calle o que se han suspendido programas.

Y esto entraña un peligro tremendo, ya que los empresarios están comprobando que con un 40% menos de personal se está sacando un producto prácticamente igual de ¿bueno/malo? que el que se sacaba antes, ya que los periodistas están apelando a la profesionalidad y aferrándose a su puesto sacando el trabajo en condiciones tremendamente precarias. Pero lo sacan.

Y, díganme, ¿qué mejor noticia hay para un empresario que saber que su producto puede salir a la calle con un 40% menos de recursos humanos y que además, debido a la premura en el trabajo, va a poder manipular cada vez más la información?

Más en Modus Tolens

07 diciembre 2009

Descargas en la red: derrota tras derrota hasta la victoria final, por Javier Candeira

Hagamos un ejercicio de empatía: desde el punto de vista de las industrias culturales, los sistemas de compartición de ficheros se parecen a Terminator: son mitad seres humanos, mitad máquinas; vienen del futuro dispuestas a acabar con las estructuras del presente y, por mucho que se las mate, siempre resucitan para seguir intentándolo.

Sin embargo, según el economista británico Rufus Pollock, las descargas no parecen hacer mella en los negocios de las industrias de contenidos: tres cuartas partes de los músicos venden más a causa de las redes p2p. Esto no es de extrañar dado que, según una encuesta de los británicos Ipsos Mori, la gente que más música descarga de forma gratuita es también la que más discos compra. Otro estudio del norteamericano Andrew Morton tampoco evidencia la influencia negativa de las descargas en el negocio del cine, ya que siguen creciendo las taquillas de las películas más vistas (las más propensas también a venderse en el top manta). Hasta el vapuleado cine español hará en 2009 un 20% más de ingresos por taquilla que en 2008. Terminator parece más bien un vecino benévolo que un adversario letal.

@Candeira, RTVE.es

Más aquí.

29 noviembre 2009

España SA, por Mi Mesa Cojea

Según el último barómetro del CIS, la clase política preocupa más a los ciudadanos que el terrorismo. Mientras, los políticos presuntamente corruptos revalidan su intención de voto en todas las comunidades donde gobiernan.

En la clasificación mundial de Reporteros Sin Fronteras sobre la libertad de prensa, España cae en 2009 hasta el puesto 46. El motivo principal es la amenaza terrorista que sufren los periodistas (esa amenaza que ya no preocupa tanto como la corrupción política). El segundo motivo es el reciente fenómeno por el cual los políticos no aceptan preguntas en las ruedas de prensa.

Los grandes partidos contratan a las mejores agencias de publicidad (DDB España, Sra. Rushmore…) para crear sus videos, sus mítines, sus webs y sus eslóganes/mensajes. Las legislaturas se vuelven campañas. Los votantes, targets comerciales.

Los partidos empiezan a enviar comparecencias grabadas por ellos mismos, sin presencia de ningún periodista. Todas las cadenas de televisión lo emiten como si fuera información sólo porque lo parece. Los periódicos copian y pegan las notas de prensa. La propaganda ocupa la primera página, convirtiéndose, de facto, en la noticia del día. Algunos periodistas protestan en sus columnas, pero no deja de ser su opinión. La agenda del país se adecua a los intereses de los partidos. Hoy, el Alakrana. Mañana, Sitel. Pasado, la ley del aborto.

El infoshow se asienta definitivamente en España, convirtiendo la mayor parte de los informativos televisivos en una cronología de sucesos repletos de adjetivos hipertróficos. La información empieza a tratarse con las reglas de la ficción, aplicando parámetros dramatúrgicos a la realidad. Así, la Gripe A se convierte en un arco argumental repleto de giros de trama artificiales. La información se vuelve indistinguible de la especulación, la propaganda y el espectáculo patrocinado.

Las tertulias radiofónicas y televisivas se llenan de agentes comerciales de medios de comunicación vendiendo la línea editorial impuesta por sus directivos. Los espectadores contemplan las tertulias y debates para reafirmar sus posiciones, para apoyar a los suyos. La política se convierte en un evento deportivo. La democracia es La Gran Liga.

A medida que crece la incertidumbre económica por esta crisis que nunca nos afectaría, confiad en mí, crece la propaganda y disminuye, hasta casi desaparecer, la información contrastada. El periodismo se desvanece bajo los intereses de los grupos de comunicación en permanente guerra comercial por derechos o prebendas. Las voces disidentes que aún resisten en nómina son enviadas a casa, a escribir una novela, o a Oriente Medio, a reportar noticias lejanas que no afecten a la correcta sinergia poder-empresa nacional.

La verdad, para el ciudadano, se limita a lo tangible y a lo inmediato. A lo que ve y oye por sí mismo. A su casa y su calle. Y los políticos, con una máscara de cinismo diseñada por la mejor agencia de publicidad del país, se preguntan por qué tanto desencanto político. Por qué tanta indiferencia democrática. Por qué tanto fracaso de valores entre los jóvenes… ellos, que lo tienen todo.

Mi mesa Cojea, 28-11-2009

10 noviembre 2009

La vida después del Muro, por Isaac Rosa

“Todo lo que nos decían del comunismo era mentira; pero lo peor es que todo lo que nos contaron del capitalismo era verdad” -Chiste popular en los países ex socialistas

Que la historia la escriben los vencedores se comprueba de nuevo estos días, con las celebraciones por los veinte años sin muro. Salvo alguna encuesta que muestra la decepción de los ciudadanos del antiguo bloque socialista, echo de menos, entre tanto entusiasmo unánime, un debate a partir de una pregunta elemental: ¿Estamos mejor desde que desapareció el mundo comunista?

La sola pregunta ya parece sospechosa. Porque si el comunismo murió hace veinte años, lo que no desapareció es el anticomunismo, que marca hoy las conmemoraciones. Lo habitual ante esa pregunta es que, después de tirarte a la cabeza un “libro negro”, te sacudan con otra pregunta: “¿Acaso preferirías vivir en la antigua URSS?”. No, yo no querría. Pero si fuese ruso y la alternativa fuese la actual Rusia, me lo pensaría.

¿Ha mejorado la vida en los países ex socialistas? No lo parece, si atendemos a los indicadores y las encuestas. Más bien al contrario: no han dejado de crecer la miseria, la desigualdad, la enfermedad, la inseguridad y la violencia; y a cambio la democracia no ha avanzado mucho. Viven mucho mejor unos pocos, sí, pero la mayoría quiere algo más que libertad para comer, y ni ésta abunda. Aunque siempre pueden consolarse con la versión oficial: la culpa del fracaso es del propio comunismo, no del capitalismo.

¿Y a este lado del muro? ¿Estamos mejor? Pues tampoco. No sólo fallaron los sueños de paz y prosperidad eternas. Además perdimos el contrapeso que suponía la existencia del mundo socialista, en tanto que posibilidad. Sin él, los Estados no ven tan necesario asegurar bienestar y empleo, ni avanzar en unos derechos y una libertad que ya no tienen espejo en que mirarse.

Isaac Rosa, Público, 10-11-2009

04 septiembre 2009

Incompetentes

“La incompetencia suficientemente avanzada es indistinguible de la mala voluntad”.

Visto aquí

03 septiembre 2009

Repsol dicta la política exterior de España, por Gervasio Sánchez

Kazajstán, Uzbekistán, Turkmenistán, Guinea Ecuatorial, Venezuela, Libia. Desde principios de julio, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos ha recorrido estos países, con grandes reservas petrolíferas y de gas, firmando acuerdos bilaterales y elogiando a regímenes y gobiernos que violan sistemáticamente los derechos humanos.

Antonio Brufau, presidente de Repsol, ya ha conseguido su principal objetivo: dictar la política exterior de España. Aunque no es la primera vez que ocurre en nuestra reciente historia, nunca se había hecho con tanto descaro y proselitismo.

Continúa aquí

04 mayo 2009

Libertad de prensa (o algo parecido), por Enric Gonzalez

Visto lo que ha dado de sí en los últimos 10.000 años, el humano debería tener una opinión bastante matizada sobre sí mismo: somos capaces de lo mejor y de lo peor. En general, hacemos lo peor y soñamos lo mejor. La Constitución Española, por ejemplo, establece el derecho a la salud, la educación, el empleo o la vivienda. Luego la realidad es la que ustedes conocen. Otro ejemplo de nuestra intensa vida onírica es el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión". Ya ven.

Justamente ayer, el hoy en el que escribo, se celebró (es un decir) el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Se publicaron informes y comentarios, en general de tono apesadumbrado. Dicen que la crisis, la general y la de los medios, limita la libertad de prensa. Ignacio Sotelo considera que "cuando escasean los puestos de trabajo, las voces independientes bajan mucho de tono". Es posible.

Cuando se está en precario conviene establecer prioridades. Y, francamente, las opiniones no son ahora mismo un bien escaso. Lo que está en peligro, lo que debemos defender, es la información. Es decir, los cimientos de la prensa. Los periódicos nacieron para difundir noticias portuarias, comerciales y sociales, no para la batalla ideológica: eso llegó después. Necesitamos saber lo que hace el Gobierno, y eso nunca lo dirá ningún Gobierno; necesitamos disponer de datos fehacientes sobre la banca, las empresas, la justicia, el sistema sanitario, sobre los delincuentes que nunca pagarán su crimen y sobre los otros delincuentes, los que sólo pueden usar la violencia. Necesitamos datos. Necesitamos periodismo.

No se preocupen si un día echan en falta una opinión: tienen de sobra por ahí y, sobre todo, ya tienen ustedes la suya. Preocúpense por lo otro, por lo que nos hace realmente falta. Como decía Manuel Vázquez Montalbán, estamos rodeados. Falta por ver si este asedio acabará como Numancia o como Stalingrado.

El País, 4-5-2009, después de esto

01 mayo 2009

Un poco de cordura, por Marc Siegel, especialista en gripe porcina

Hoy he llevado a mis tres hijos al cole como cada mañana y he notado que el conductor del autobús al que saludo cada día antes de que salga de ruta tenía ojeras y cara de preocupación...



... 



... Me ha dicho que se sentía mal, que tenía miedo de tener la gripe porcina... 



¿Qué le ha dicho usted?



¡Que, por Dios, se dejara de virus y cuidara de la vida de mis hijos descansando bien para conducir! Y que si yo tuviera la mínima duda sobre la posibilidad de un contagio, no dejaría que mis hijos fueran al colegio. 




Un buen argumento. 



El pobre hombre sufría hipocondría causada por los medios de comunicación y esa gripe del miedo me preocupa más que la porcina. Y la están alimentando los estados: ¿Por qué tiene que salir todo un jefe de Estado a hablar por la tele de una vulgar gripe? 

Es una oportunidad de lucirse. 

Bastaría con un subsecretario; cualquier portavoz médico sería suficiente. Ese pánico irresponsable alimentado por las autoridades está causando mucho más daño que ningún virus y un enorme perjuicio económico en billones de dólares.



La economía mexicana está colapsada. 



¡Y ni siquiera está claro que no viajar allí reduzca los contagios! ¡Pobre México! Mire, cuando uno va a México, la gripe porcina es, con mucho, la última en la lista de cosas por las que preocuparse. 



¿Tan poco le preocupa esta gripe? 



Es incluso más benigna de lo que imaginaba en un principio; está resultando suave: poco contagiosa y poco peligrosa.



Hay muertos. 



Como cada año. Cada año la gripe causa miles de muertos sin que merezcan ni un segundo de televisión ni un titular ni siquiera en internet. Les pido que utilicen su circuito humano neuronal de la razón y el sentido común y bloqueen el centro neuronal del miedo que compartimos con los animales. 



Ayúdenos, doctor.



Vayamos al epicentro de la pandemia: México DF tiene 20 millones de habitantes; pues bien: apenas ha habido un millar de casos.



Tal vez las autoridades mexicanas no han sido ni precisas ni eficaces. 



¡Eso es otra barbaridad: afirmarlo alegremente así sin pruebas! ¡Qué linchamiento moral de todo un país sin más fundamento que los clichés y nuestra pretendida superioridad! Ya veremos quién se ha equivocado. 



¿No cree que ha habido mala gestión de la pandemia en sus inicios mexicanos?



No lo sé. Simplemente no lo sé. Y tampoco creo que nadie lo sepa ahora mismo. Me parece injusto que se dé esa impresión sin contrastarla con datos. Lo sabremos más adelante cuando la pandemia no salga en la tele y ya sólo nos interese a los especialistas. 



Tal vez sean miles los infectados y los contagios hayan sido ocultados.



Incluso si fueran cinco veces más de lo que han declarado las autoridades, seguirían siendo estadísticamente inapreciables: cinco mil contagios sobre veinte millones. Adecue su temor a esa estimación estadística.



¿Esta gripe no le parece preocupante?



Desde luego no debemos ignorarla: hay que monitorizarla, controlarla y seguir su evolución, pero es de las benignas: ni siquiera superará a la de Hong Kong de 1968. 



¿Podría transformarse en muy dañina? 



El virus puede evolucionar a peor: eso es posible, pero no entra dentro de mis pronósticos y he estudiado muchas gripes. Este virus no aguanta más de dos contagios y ya está debilitado. Es una pandemia suave. 



Con cobertura mediática virulenta. 



Eso sí es preocupante: la propagación instantánea del virus del miedo a través de los medios nos está perjudicando más que la gripe. Lo realmente nuevo en este virus es esa cobertura que internet ha convertido en instantánea: ¿cuántas veces al día oímos la palabra gripe o la leemos? 



Así no hay quien la olvide. 



Esta gripe, la del 2009, durará lo que dure en las teles, radios y portadas de internet y de diarios. Poco a poco los programadores y directores verán que no da audiencia y la relegarán a espacios secundarios y al final no darán nada sobre ella. 



¿Porcina es el nombre adecuado? 



Está claro que proviene de los cerdos. Esta mañana yo estaba en la tele cuando un ciudadano nos ha enviado un correo: "Dice usted doctor que esta gripe viene del cerdo, tiene similitudes con la gripe aviar y se contagia entre humanos: ¿Eso significa que los cerdos por fin van a volar?"



Tiene gracia, pero no sé si ahora... 



Al contrario: desdramaticemos. Sólo así eres capaz de actuar con acierto. El miedo es el que hace bajar la guardia. A ver: recuerde en todo momento que tenemos antivirales que funcionan y que estamos diseñando una vacuna sin problemas si es que al final hace falta. Más o menos como nos pasa cada año con las gripes. 



¿Y si el virus se transforma y empeora?



En el peor de los casos, con quedarnos en casa un tiempo desactivaríamos con eficacia su propagación. 



Se especula con un virus fabricado. 



Si fuera un virus creado por terroristas sería más letal: se lo aseguro. Tampoco está concebido en un laboratorio multinacional: no sería tan benigno. No es tan diferente de otras gripes - muchas ni fueron noticia-de nuestra historia.
Publicado en La Contra, 01 de mayo de 2009

22 abril 2009

El libro del futuro

Definitivamente, antes de navidades, me voy a comprar un e-book. Hace meses, cuando escuché esta palabreja por primera vez, me produjo repulsión. ¿Leer en una pantalla? Ni de broma. Pero ya leo decenas de páginas en una pantalla cada día. Y leer una novela no puede ser más difícil que navegar por un mar de periódicos, blogs, enciclopedias y vídeos.

¿Será Kindle, Sony Reader o algún otro? No lo sé. Tengo que estudiar los detalles. ¿Podré comprar en libro en español y leerlo en el aparato de Amazon? ¿Habrá ofertas de bienvenida? ¿Es posible en alguno de ellos leer el periódico?

En el futuro, seguro que sí. Tengo ganas de que llegue.

Mientras, copio y pego un artículo del Wall Street Journal, traducido al español por Verónica Puertollano, cortesía de Arcadi Espada.

kindle

Todas las tecnologías auténticamente revolucionarias implantan un cierto momento «ajá» en la memoria; el momento en que de golpe sucede algo mágico, algo que te dice en un instante que las reglas han cambiado para siempre.

Sigo teniendo vívidos recuerdos de muchos momentos así: clicando en mi primer link en la web en 1994 y transportándome instantáneamente a una página alojada en un servidor en Australia; usando Google Earth para hacer zoom directamente del espacio a la imagen por satélite de mi casa; mirando a mi hijo de 14 meses hacer el gesto de pasar la página en la interfaz del iPhone.

El último de estos momentos llegó por cortesía del Kindle, el lector electrónico de Amazon.com. Unas pocas semanas después de comprar el dispositivo, estaba sentado solo en un restaurante en Austin (Tejas), abriéndome obedientemente camino a través de un ebook sobre empresa y tecnología, cuando sentí el repentino deseo de leer una novela. Después de unos pocos toques en el Kindle, estaba navegando por la tienda Amazon, y en un minuto o dos, comprando y descargando la novela de Zadie Smith On Beauty. Cuando llegó la cuenta, había leído el primer capítulo.

Ajá.

Entonces supe que la migración del libro al mundo digital no sería una simple cuestión de intercambiar tinta por píxeles, sino que probablemente cambiaría en profundidad los modos en que leemos, escribimos y vendemos libros. Será más fácil para nosotros comprar libros, pero al mismo tiempo hará más fácil dejar de leerlos. Expandirá el universo de los libros al alcance de la mano, y transformará el acto solitario de leer en algo mucho más social. Dará a los escritores y editores la oportunidad de vender libros más desconocidos, pero acabará socavando algunas de las características nucleares que hemos asociado a la lectura de libros durante más de 500 años.

Hay una gran promesa y oportunidad en la revolución de los libros digitales. La pregunta es: ¿Reconoceremos al propio libro cuando la revolución haya hecho su camino?
El resto del artículo, aquí.

19 marzo 2009

De bebés y linces, por Carlos Gómez

Esta semana he andado corto de tiempo (aún andaré más la que viene). Quería haber escrito algo sobre la comisión de Aguirre, sobre A ciegas, sobre los mitos literarios en el cine... no ha podido ser.

Por pupuesto, también pensé en escribir un post sobre (contra) la Conferencia Episcopal después de ver el anuncio camino al trabajo. Pero ante la falta de tiempo -y las pocas ganas de hacer mala sangre que tengo- copio y pego un texto escrito en la web Arcadi Epada.

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La Conferencia Episcopal hace trampas. Es como si en una campaña contra el racismo pusieran a Zaplana recién salido de los rayos UVA en lugar de a un negrazo aterrador con pinta de caníbal. Es cierto que en las fotitos de arriba ponen embriones y fetos, pero tendrían que haber puesto bien grande un feto de 13 semanas, sanguinolento y asqueroso, con síndrome de Down a ser posible, y si le faltara una mano mejor todavía, que tuviera pinta de estar a punto de saltarnos a la cara y gritar ¡Hijos de puta! ¿Por qué no me miráis a los ojos?

La gente cree despreciar los fetos por razones tan estrafalarias como que no tienen conciencia; a nadie se le ocurriría despreciar al lince de la foto por ese motivo. En realidad el motivo es que son feos. Feto es sinónimo de “persona muy fea”, según el diccionario, y no se puede esperar otra cosa. Pero hay que afrontar los hechos, cosa que no hace la Conferencia Episcopal. Lo peor es que da la impresión de que a ellos también les dan grima los fetos, que no los consideran suficientemente valiosos como para enseñarlos a las visitas; que en realidad les importa más perseguir a los pecadores que proteger a las víctimas.

Publicado en Diarios, 17-03-2009

09 marzo 2009

Ya tengo tele, por Fruno McClure

En mi opinión, lo mejor de la televisión se emite por las mañanas. Estamos en un momento histórico de la televisión, en cuanto a calidad de contenidos, con esa Ana Rosa Quintana instruyendo a las masas y generando opinión desde su reunioncita de tuppers entre amas de casa, maricas y subnormales que organiza cada mañana. Sería más bonito que estuviesen todas tricotando mientras hablan de lo terrible que son los maridos que pegan a las mujeres, buscan a Marta del Castillo o les ponen los puntos sobre las íes a los violentos de Vascongadas, pero aún así está entretenido. Mola mucho, es como Cortylandia, cada cinco minutos se ponen en pie y bailan politonos. Si prestas un poco de atención, es fascinante, es un baremo y una muestra exacta a pequeña escala de cómo funciona el mundo, todos idiotizados por lo políticamente correcto, diciendo lo que quieren oír las gentes de bien. Es el programa redondo. Es trepidante, un show a ritmo frenético, entretenidísimo, supercachondo... Es correcto, pacato, de denuncia social, solidario, ecológico, democrático... Tiene su momento "La gente de Bart", con un reportaje diario de alto calado sentimental y social, tienen unos debates que ya hubiesen querido para sí en Café Gijón en el 27 (Belén Esteban y el Conde Leqccio nos explican cómo acabar con los malos tratos en el mundo, después narran la boda de Chaíto Mohedano con un mono, al minuto siguiente se pronuncian sobre la cadena perpetua y toda España rompe en aplausos, de pie...), tiene una sección estrella de videos de peleas de adolescentes en Youtube, asesinatos a negros en USA o palizas grabadas por teléfono móvil (para denunciarlas, claro está), tiene las mejores actuaciones en directo de politonos, entrevistas en profundidad de esas que hielan la sangre ("Cara a cara con...", como le gusta decir a Ana Rosa, que por cierto cada día está más joven y más guapa)... En fin, el programa es una montaña rusa: ríes lloras, aplaudes, pataleas, bailas...

En serio, y esto lo digo totalmente de verdad, este programa es el que de verdad mueve el país, el que genera opinión, el que nos dice cómo debemos pensar y actuar. Lo que muge Belén Esteban mientras se rasca el coño tiene muchísimo más calado en el estrato social español que lo que puedan decir 100 políticos y 1.000 editorialistas juntos.

Un poco antes de éste está el programa de Maria Teresa Campos, otrora rival a muerte y ahora gran amiga de Telecinco y casi hermana de Ana Rosa, hasta el punto de hacerle de telonera. El programa de la Campos es exclusivamente de serio y profundo análisis político. Lo he visto pocas veces porque es muy pronto, pero es más o menos como coger el coche, irse a Villatortas del Pazguato (population: 17) y sentarse ver y escuchar la partida de dominó de los parroquianos del Casa Obdulio. Las opiniones sobre ZP, Emilio Botín, la ETA, el asesino de Marta del Castillo o Mariluz, los traspiés de Pepe Blanco, las gafas de Rajoy, el ministro ése que se fue de caza... Son idénticas que las que se podrían escuchar en la partida de dominó. Pero en el mismo tono, orden y concierto. En lugar de mover fichas de dominó, se miran con rostro compungido mientras mordisquean la patilla de las gafas, pero lo que dicen es lo mismito.

A continuación lo que tienes que ver es la tertulia de TeleMadrid, liderada por Curry Valenzuela, una especie de señora o señor que se parece a Morbo el de Futurama, en la que interviene uno que se parece a Quato, la pobre freak ("¡one of us, one of us!") que se parece a Jabba el Hut, un abogado que no sabe qué hace ahí y que a veces dice cosas normales y dos con el pelo blanco (no me acuerdo ahora de cómo se llama nadie). En tono desenfadado, hacen chistes y chirigotas sobre el PSOE y alguna que otra toba sobre Gallardón, y emiten estupendos videos de propaganda filonazi. Esta cadena es el sueño de Goebbels hecho realidad. Pero esta tertulia y el No-Do de las nueve de la noche son especialmente sugerentes. Es televisión directa al cerebelo, control de masas, ríete del Proyecto Manhattan. Telemadrid, espejo de lo que somos.

Algunos días, si te cansas de semejantes dosis de Verdad y Conocimiento, te puedes pasar a laSexta, que durante toda la mañana emite algunos de los documentales más amarillos del Discovery, todo seguido, unas tres horas. Los de criminología: "Crímenes imperfectos" o "Crímenes sin resolver", que son divertidísimos. Reconstruyen, mediante magníficas parodias, un par de imágenes de archivo y mucho re-enacting, terribles sucesos acaecidos hace 15 años, y cuentan cómo los cuerpos de seguridad norteamericanos los solucionaron. Nos enseñan que todos los policías americanos del norte son una mezcla perfecta entre Colombo, McGyver y Homer Simpson. Por ejemplo, un caso real, el programa que he visto esta mañana: en Tupolla, Wisconsin, en 1978 desapareció una joven llamada Gwendolyne McIncesto, que fue encontrada en el maletero de un Mustang arrojado al lago Wyccanaxappeemmeennee con la cabeza cortada y una uña de pie gordo al lado. Seis años después, se inventó en el condado vecino de Fuckenport una máquina que podía extraer el ADN a partir de la uña del pie, y traducirlo a la máquina de retratos-robot. El retrato-robot que aparece en la máquina se corresponde con la imagen de Kurt Peniswank, un leñador acusado de 79 violaciones a niñas y 992 intentos de asesinato con hacha. La policía entonces empieza a sospechar de Kurt, y 10 años después encuentran rastros de sangre en la cabaña de Kurt, aledaña a la comisaría de Punxatowney South. Entonces un especialista en salpicaduras de sangre provocadas por hacha, del Instituto De Salpicaduras De Sangre Provocadas Por Hacha del Departamento de Policía de Bitchvernomcityville, NC se desplaza al lugar de los hechos, y después de tomar fotografías y muestras (entre otras, un trozo de papel higiénico con tarzanetes del culo de la víctima, que se hallaban allí desde el verano de 1978, igual que las salpicaduras de sangre) se lleva la cabaña al Rehearshal Cabañas Center de Washington, WA, y allí, ayudado por unos estudiantes locales y de algunos muñecos, representan la escena de la cortadura de la cabeza, y comprueban si es posible que las manchas de sangre llegaran hasta el porche de los Touchmydick's, los vecinos de Kurt, o que impregnaran la pared de abajo a arriba en lugar de arriba a abajo. Las pruebas no son concluyentes, así que se ven obligados a sacar a Kurt de prisión y devolverle su hacha ensangrentada y su uzi. Pero 21 años más tarde, un policía retirado llamado Mike McShitshitt que estaba obsesionado con este caso, y que sospechaba de la niñera de Gwendolyne porque sus allegados aseguraban que una vez la vieron pegarla un bofetón con la mano abierta, se pone en contacto con el Rehearshal Cabañas Center y descubre en un armario polvoriento, entre miles de archivos secretos del Watergate y las huellas del rifle con el que mataron a Kennedy, una caja de zapatos donde guardaron el papel higiénico con tarzanetes de Gwendolyne. Rapidamente, McShitshitt envía el trozo de papel al Legan Fund Defense for Tarzanetes Rehearshal Commitee Bureau en La Vendimia, Kansas, y al cabo de unos meses devuelven a McShitshitt unos informes en los que incriminan irrefutablemente a Kurt ya que ese papel higiénico sólo se vende en un colmado de Murcia donde Kurt confesó durante el juicio que había pasado las navidades de 1977, así que buscan de nuevo a Kurt y le hacen confesar amistosamente, y le fríen en la silla eléctrica, para regocijo popular, el día de su 92 cumpleaños.

Después de los Simpsons hay que ver el parte de Antena 3, que es un no parar de reír. Tiene varios apartados: 1 noticia nacional y 1 noticia internacional; luego el caso Mariluz o Martadelcastillo durante 25 minutos, que han venido hasta a mi casa para que hiciese declaraciones porque ya no sabían a quién preguntar; luego 10 minutos de videos sangrientos y horribles de Youtube; 20 minutos del Real Madrid, y luego el tiempo, con el cachondo de Mario Brasero que parece un Lunni enfarlopado.

Luego me duermo la siesta, así que no sé qué más echan. Ah, sí, apunta también estos dos maravillosos programas nocturnos de Telecinco: La Caja (sí, así como suena) y El programa de tu vida. El primero lo presenta una voz en off, y va cada semana sobre un ama de casa diferente a la que encierran dentro de una caja grandota, y la van poniendo imágenes dolorosas. Siempre ponen una que tiene miedo a las arañas o a las polillas por ejemplo (podrías ir), le dilatan las pupilas con colirios y le sujetan los párpados con brazos metálicos articulados, y le obligan a ver durante horas imágenes de polillas y películas de Godzilla contra las polillas. Y el resto de participantes ya no son de fobias, sino gente con problemas reales: un tío que perdió a toda su familia en el popular accidente de avión de hace unos meses, una a la que violó por el ojal el Orfeón Donostiarra al completo, un asesino reincidente, un necrófilo, un caníbal, un terrorista suicida... Y mediante su mismo mecanismo, les ponen escenas y músicas y ruidos de su infancia. Todo muy hermoso, muy sentimental, muy Mondo Freudo.

De El programa de tu vida no sé ni qué decir. Es maravilloso. El Programa Definitivo. No se puede parodiar, no se puede exagerar, porque ya no hay nada más allá, en ese formato. La cosa va de que si, igualmente, has violado a alguien, maltratas a tu esposa, tiranizaste a un país bananero, etc., llamas al programa y te someten a 200 preguntas delante de un polígrafo (una palabra que sólo se usan en la tele, como "esférico" o "cayuco", ya te sonarán, ya...), de las cuales seleccionan 10 ó 12 y te las hacen en el plató, delante de tu madre, tu esposa y tu hijo favorito. Si vas diciendo la verdad, vas ganando pasta. Entonces te van preguntando: "¿Es verdad que te gusta disfrazarte de Teletubbie y que tu mujer te meta la minipimer por la uretra?", "¿Te lo montarías con tu hija la mayor?", "¿Te gusta que en la intimidad te llamen María de la Encarnación?", y vas diciendo sí, sí, sí, hasta que llega la pregunta mágica, la penúltima, cuando ya llevas acumulados dos gritones de euros y todo el mundo sabe que estás para que te encierren y todos tus conocidos te van a retirar el saludo de por vida: "¿Crees que tienes tendencias homosexuales?", y vas y dices "¡mentira!". Suena una bocina, primerísimo plano de tu cara, la de tu madre y tu hija desencajadas, la presentadora con cara diseñada por Lladró dice lo siento, hasta mañana, y se acaba el programa y no te llevas nada.

Estos son mis programas favoritos, pero hay algunos más. Los concursos semifraudulentos de madrugada son un género también de gran calado en mi casa. A la una de la mañana me hago palomitas, me siento en mi sillón del Capitán Kirk y me pongo a hacer zaping por la parrilla, como si tocase el piano, concurso y me lo paso pirata. Mi favorito es el de Antena 3, que lo presentan un bakala y una florero con las tetas un poco más grandes que el resto, y sobre todo porque tienen música makina ¡en directo! ¡Todas las noches concierto de mi banda favorita! ¡¡The Adivina Quién Gana Esta Noche Experience!!

El 99% de la programación es corazón, violencia gratuita, El Hombre del Saco y su Crisis, fútbol y poco más. Las cadenas están como locas, desesperadas porque se mate a otra niña mona o que ocurra una gran desgracia, viven de eso. Lo curioso es que hasta hace sólo un par de años había programas especializados. Ahora mismo (en Telecinco creo que es la que más se nota) no hay absolutamente ninguna diferencia entre lo que ves en el programa de la Campos, el de Ana Rosa, las noticias de la mañana, la sobremesa, la tarde y la noche, la mesa-camilla de la tarde, el directo con los reporteros más dicharacheros del atardecer o el show especial en prime-time disfrazado de informativo. En todos te están diciendo lo mismo a todas horas. Y a última hora de la noche, todos los canales tienen su Especial Super Extra Morbo de la noche (por lo menos, el más honesto de todos), la gala-debate sobre la niña asesinada de turno o la catástrofe sangrienta que toque, analizada en profundidad por criminólogos, abogados, políticos cantantes y ex-grandes hermanos.

Por cierto, sangre, niñas apaleadas y desgracias a todas horas, pero en la tele no vas a ver una teta ni dibujada. No sale una sola teta por la tele desde 1997. Bueno, en portadas de revistas y en los talk-shows de horario infantil sí, salen unas cuantas tetillas de ex-gran hermana todos los días, pero me refiero a algún producto de ficción de corte ligeramente erótico. Eso sí que no, hasta ahí podíamos llegar...

Porque esa es otra, Telecinco lleva un porrón de años sin tener ni periodistas, ni presentadores, ni profesionales de absolutamente nada de nada. Desde que empezó Gran Hermano 1, la mitad de la plantilla de Telecinco está compuesta de ex concursantes. Ya sean presentadores, becarios, tramoyistas o lo que sea, toda su cantera está ahí. Ellos crean los monstruos, les inventan un pasado de putas o puteros, les pasean durante su audiencia las 24 horas del día, luego les dan un programa, luego les mandan a hacer el ganso en la Isla de los Famosos, luego les otorgan una Diplomatura en Tertulianía y ya son profesionales todoterreno. Telecinco es todo un ecosistema. Allí sus monstruitos nacen, crecen, se desarrollas, nos dan vergüenza ajena, y morirán en directo para nosotros. Telecinco es "El show de Truman".

En cademas generalistas que ya no hay géneros. No echan cine, no hay humor, ni programas musicales, ni dibujos animados, ni absolutamente nada. La tele es SÓLO gente semianalfabeta y meta-famosos (son famosos por ser famosos, por salir en la cadena en la que VIVEN) sentada en sillones de colores en diferentes composiciones espaciales, hablando de trapos sucios de famosos, de gente recién asesinada o de gente totalmente desconocida.

Pero me llama muchísimmo la atención también que entre semejante carrusel de porquería durante 23 horas y media al día, y ver cómo las cadenas se han ido mimetizando unas a otras intentando arrancarse un 0,0000000000000000001 de share la una a la otra, hay una franja horaria que todas dedican a la Cultura Clásica, no sé si os habíais dado cuenta. De 6 a 6:15 o 6:30 de la mañana. Nunca comprenderé por qué, pero a esa hora casi todas las cadenas emiten... ¡¡MÚSICA CLÁSICA!! Todas las mañanas entre semana, lo juro por dios, a eso de las 6 ponen una pieza musical sinfónica, una pequeña orquesta de cámara ejecutando música barroca o algo así. No lo entiendo. No me cabe en la cabeza. Es la pieza que se me escapa dentro de este contubernio de control mental tan bien, precisamente, orquestado.

Focoforo, 06-03-2009

12 febrero 2009

Que es España, coño, por Mi mesa cojea

En España no se puede ser cineasta sin ser un chupóptero y un pancartero. Si eres periodista, eres parcial. Si eres político, eres mentiroso y cínico. Si eres humorista, eres un lacayo del poder o de la oposición. Si eres independiente, resultas ser equidistante, y si eres equidistante, eres imbécil. Si hablas, eres un bocazas; si callas, un cómplice. Si votas, votes a quien votes, votas mal, y si no votas, no tienes derecho a quejarte. Si no eres nacionalista, eres nacionalista español. Si prosperas, eres un trepa; si no lo haces, un desgraciado. Las ONG son un negocio, la Iglesia otro, y la democracia, un mal menor.

En España, seas lo que seas, lo eres mal, o poco, o mucho. España es un país de excesos y escaseces, de losantos y carod-roviras, y, en medio, una gran masa indignada. En este país todos sabemos que los premios se encargan, que el amiguismo se mete en el currículum y que la verdad es reversible según el viento que sople.

España no es racista, pero los moros están todos medio locos. Aquí todos creemos en la libertad de opinión, pero hacen bien en ilegalizar esos partidos vascos que son ETA, porque son ETA, lo sabes, ¿no? En España tenemos un presidente que no sabe inglés, varios ministros que no saben castellano y una oposición que vuelve en una hora, disculpen las molestias. Tenemos hipotecas más largas que vidas, y banqueros que culpan a los ciudadanos por no vivir lo suficiente. Somos la octava potencia económica mundial y la primera en saber que eso importa un bledo.

España es un desastre de país, como seguramente lo son todos a su manera. Al menos nosotros estamos al tanto de ello. Porque, claro, hay que estar informado para poder atacar a ese idiota de ahí enfrente.
Público, 12-02-2009

04 febrero 2009

El mejor momento para despedir, por Isaac Rosa

Anuncio de interés para grandes empresas: “¿Hace tiempo que quiere usted recortar su plantilla y no se atrevía? ¿Está ya aburrido de esa fábrica para la que recibió ayudas públicas, y prefiere trasladarla a otro sitio? ¿Quiere que sus trabajadores acepten peores condiciones de trabajo sin protestar?

Pues está usted de suerte, éste es su momento. Anuncie hoy mismo, sin miedo, el despido de cientos, miles incluso, y el cierre de alguna planta. No tema, nadie se lo reprochará. Gobernantes y consumidores culparán a la crisis, y sus propios trabajadores se resignarán y lanzarán maldiciones contra los banqueros, Madoff y las subprimes.

Ni siquiera hace falta que guarde las formas. Tome ejemplo de Pirelli, que despidió a 257 en Manresa y ¿cómo cree que se lo comunicó? ¿Una reunión? ¿Una carta, un SMS? Nada, nada. Cuando iban a entrar en la fábrica, los guardias de seguridad lo impedían y les decían que estaban despedidos.”

¿Creen que exagero? Pues no. Es cierto que hay empresas, sobre todo pequeñas, que están asfixiadas y despiden para evitar una quiebra que ni así salvan. Pero no todos están en la situación del constructor que amenazó con quemarse a lo bonzo.

Hay empresas, grandes, haciendo despidos preventivos. Muchas ni siquiera han tenido pérdidas, sólo un recorte de beneficios. Miremos su cuenta de resultados más allá del último año, para ver las enormes ganancias anteriores. ¿Ya se han gastado todo lo que ganaron?
Público, 4-02-2009

11 enero 2009

Cómo escribir sobre Oriente Próximo, según un lector de Público

1. En Oriente Próximo son siempre los árabes quienes atacan primero, y siempre es Israel quien se defiende. Esa defensa se llama “represalia”.

2. Ni árabes, ni palestinos ni libaneses tienen derecho a matar civiles. A eso se le llama “terrorismo”.

3. Israel tiene derecho a matar civiles. Eso se llama “legítima defensa”.

4. Cuando Israel mata civiles en masa, las potencias occidentales piden que lo haga con mayor comedimiento. Eso se llama “reacción de la comunidad internacional”.

5. Ni palestinos ni libaneses tienen derecho a capturar soldados israelíes dentro de instalaciones militares con centinelas y puestos de combate. A eso hay que llamarlo “secuestro de personas indefensas”.

6. Israel tiene derecho a secuestrar a cualquiera hora y en cualquier lugar a cuantos palestinos y libaneses se le antoje. Su cifra actual ronda los 10 mil, 300 de los cuales son niños y mil, mujeres. No se precisa prueba alguna de culpabilidad. Israel tiene derecho a mantener secuestrados presos indefinidamente, ya sean autoridades democráticamente elegidas por los palestinos. A eso se le llama “encarcelamiento de terroristas”.

7. Cuando se menciona la palabra “Hezbollah”, es obligatorio añadir en la misma frase “apoyados y financiados por Siria y por Irán”.

8. Cuando se menciona “Israel”, está terminantemente prohibido añadir: “apoyados y financiados por los EEUU”. Eso podría dar la impresión de que el conflicto es desigual y de que la existencia de Israel no corre peligro.

9. En informaciones sobre Israel, hay que evitar siempre que aparezcan las siguientes locuciones: “Territorios ocupados”, “Resoluciones de la ONU”, “Violaciones de los Derechos Humanos” y “Convención de Ginebra”.

10. Los palestinos, lo mismo que los libaneses, son siempre “cobardes” que se esconden entre una población civil que “no los quiere”. Si duermen en casa con sus familias, eso tiene un nombre: “cobardía”. Israel tiene derecho a aniquilar con bombas y misiles los barrios donde duermen. A eso se le llama “acción quirúrgica de alta precisión”.

11. Los israelíes hablan mejor inglés, francés, castellano o portugués que los árabes. Por eso merecen ser entrevistados con mayor frecuencia y tener más oportunidades que los árabes para explicar al gran público las presentes reglas de redacción (de la 1 a la 10). A eso se le llama “neutralidad periodística”.

12. Todas las personas que no están de acuerdo con las sobredichas Reglas, son, y así debe hacerse constar, “terroristas antisemitas de alta peligrosidad”.

Publico.es, 07-01-2009